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miércoles, 22 de abril de 2020

Nuevo Pudahuel dona más de 5.000 mascarillas a la comunidad

Por Ricardo J. Delpiano

SCL Nuevo Pudahuel donación mascarillas a Pudahuel (Nuevo Pudahuel)
Foto: Nuevo Pudahuel
Reforzando su compromiso con la comunidad local, la concesionaria Nuevo Pudahuel que administra y construye el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago, dona a la Municipalidad de Pudahuel más de 5.000 mascarillas para ser distribuidas entre los vecinos. La acción complementa a otras que el aeropuerto viene implementando desde el inicio de la emergencia en lo que respecta a la utilización de los espacios y al cuidado de viajeros, funcionarios y trabajadores.

Nuevo Pudahuel cree que su trabajo para potenciar el bienestar de la comunidad local es una prioridad. Para ello, desde su aterrizaje en Chile en 2015, viene estrechando lazos con sus vecinos a través de la Ilustre Municipalidad de Pudahuel por medio de diversos mecanismos como la bolsa de empleos, campañas de plantación de árboles nativos con más de 600 especies destinados al parque Santiago Amengual o la inclusión de los vecinos en actividades al interior del aeropuerto, como cuando en 2019, niños de la comuna participan en un Spotter Day, actividad impulsada con la Asociación Spotters Chile.

Adicionalmente, voluntarios del concesionario imparten talleres de inglés en el liceo Ciudad de Brasilia, un centro de bajos recursos en el sector de Noviciado, así como talleres de orientación profesional y mentores para potenciar las oportunidades laborales de los alumnos.

“Gestos tan simples hacen feliz a las personas y eso se agradece”, dice el alcalde de Pudahuel Johnny Carrasco, quien detalla la difícil realidad de sus habitantes. “De comprar el kilo de pan del día, a comprar mascarillas que no hay, la opción de muchos habitantes de la comuna es comer. Hay gente de la tercera edad que no tienen mascarillas y nosotros le ofrecemos”.

“Vamos a seguir fortaleciendo las relaciones que tenemos con la comunidad. Tenemos muchos colaboradores que viven en Pudahuel, así que tiene mucho sentido para nosotros como concesionario ser parte de la solución”, agrega Xavier Lortat-Jacob, gerente general de Nuevo Pudahuel.

Las mascarillas donadas por la concesión del aeropuerto de Santiago poseen tres pliegues y son hipoalergénicas. Están certificadas bajo la norma FDA-CE cumpliendo con las recomendaciones sanitarias del Ministerio de Salud de Chile.

Independiente de la donación, Nuevo Pudahuel tiene dispuesto un estricto plan de sanitización de los espacios públicos dentro y fuera del terminal, infraestructura y equipamiento. También ha instalado nueva señalética para fomentar y facilitar el distanciamiento social para ayudar a las personas a estar entre uno a dos metros en áreas claves como el check-in, filtro de seguridad y migraciones. En distintos puntos del aeropuerto se han colocado dispensadores de alcohol gel, además de lavamanos en zonas de obras. En los mesones de check-in, puntos de venta de transporte oficial y las casetas de migraciones se han revestidos con láminas de cobre por las propiedades que tienen como inhibidor de bacterias, gérmenes y virus.

Red aeroportuaria chilena mantiene operatividad, pero niveles de tráfico están bajo el 10%

Por Ricardo J. Delpiano

SCL Terminal 2 Espigón E (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Con el cierre de las fronteras y el establecimiento de restricciones a los desplazamientos por el país, la red aeroportuaria de Chile mantiene hasta mediados de abril un nivel de operaciones aéreas de 10% respecto a un periodo normal. La cifra porcentual es consecuencia directa del descenso en el número de vuelos dentro del país por parte de los ajustes de capacidad realizados por las líneas aéreas nacionales y la suspensión de todos los operadores extranjeros por un periodo temporal, a excepción de Alitalia.

“El COVID-19 ha impactado fuertemente la operación aérea en todo el mundo. Acá en Chile, los aviones también han dejado de volar y muchos están detenidos en las plataformas de estacionamiento. Hoy día solamente un 10% de los vuelos que se hacían en esta época se están realizando, esto pese a que el 100% de los aeropuertos nacionales están completamente operativos”, dice el subsecretario de Obras Públicas (MOP), Cristóbal Leturia.

Por la fuerte dependencia que tienen las operaciones aéreas de Santiago, los aeropuertos y aeródromos de regiones son los más afectados al tener al mínimo sus operaciones, ya sea por suspensión o cancelación de vuelos, y movimiento de pasajeros. De acuerdo con datos del MOP, los terminales de El Loa de Calama y Andrés Sabella de Antofagasta registran sólo el 11% del total de vuelos programados para un día porcentaje que, si bien puede ser mayor al de otros terminales aéreos, representa un impacto más significativo por el número de operaciones que tienen en un día normal.

Con la mantención de una conectividad mínima por parte de LATAM y JetSMART, todos los aeropuertos y aeródromos tienen al menos un enlace con la capital, a excepción de Castro en la isla de Chiloé, Isla de Pascua y Osorno. La acción de JetSMART aporta en la conectividad interregional continuar con los servicios aéreos en las rutas Antofagasta – Concepción, Antofagasta – La Serena, Calama – La Serena y Concepción – Calama. SKY mantiene suspendidas sus operaciones al menos hasta el 30 de abril, fecha que puede variar.

En el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago el nivel de operaciones está entre 6% y 10% dependiendo del día, aportado principalmente por vuelos domésticos. Los vuelos internacionales están suspendidos como consecuencia del cierre de fronteras, lo que no implica el cierre del espacio aéreo. Esto ha permitido la llegada y salida de vuelos de distintos repatriación. Para mayo, se debiera esperar el inicio de la reanudación gradual de vuelos internacionales por parte de Aeroméxico, American Airlines, Avianca y LATAM (sólo una ruta), dependiendo de la disposición de las autoridades gubernamentales.

En cuanto a cancelaciones, el porcentaje aumenta de 31% a 89% en el periodo comprendido entre 18 de marzo y 17 de abril para el aeropuerto de Santiago. Este impacto también golpea a regiones con un 80% promedio de vuelos cancelados. Según MOP, los aeropuertos con mayor número de cancelaciones son Concepción y Punta Arenas, con 74% y 85%, respectivamente.

Actualmente, los pasajeros pueden viajar por avión prácticamente por todo el país, siempre y cuando, respeten las disposiciones decretadas por la autoridad de Salud entre los que están las aduanas y pasaportes sanitarios. Asimismo, en los terminales aéreos se ha dispuesto medidas adicionales en lo que respecta a higiene, distanciamiento social, especialmente en procesos críticos, y uso obligatorio de mascarillas. De acuerdo con el subsecretario del MOP, estas medidas seguirán funcionando por meses para dar tranquilidad a la comunidad aeroportuaria y a los pasajeros.

En el aeropuerto de Santiago como en el resto de los terminales aéreos del país, la autoridad sanitaria dispone de controles para los pasajeros, los cuales son de carácter obligatorio. Esto está siendo reforzada con medidas de sanitización de áreas públicas y con acciones implementadas en colaboración con los concesionarios de los aeropuertos.

Nuevo Pudahuel, por ejemplo, está fomentando y facilitando el distanciamiento social con la instalación de señalética en el suelo para ayudar a las personas a estar entre uno a dos metros de separación en áreas claves como el check-in, filtro de seguridad e inmigración. También se han colocado dispensadores de alcohol gel por varios sectores del terminal aéreo. Los mesones de check-in, puntos de venta de transporte oficial y las casetas de migraciones se han revestido con láminas de cobre por las propiedades que tienen como inhibidor de bacterias, gérmenes y virus. Los mesones revestidos con cobre también están presenten en otros aeropuertos como El Loa de Calama, donde la concesionaria CACSA lo tiene instalados desde hace más de seis años.

Para mayo, se espera que los aeropuertos y aeródromos de Chile continúen registrando una reducción de la oferta aérea y la imposición de los controles sanitarios. Lo anterior, genera un impacto negativo representado en pérdidas millonarias de ingresos que de mantenerse complican el funcionamiento de todo el sistema aeroportuaria, la relación con los proveedores y con el Estado, mediante el sistema de concesiones. A mundial, los aeropuertos están solicitando medidas a los Gobiernos para asegurar la continuidad de todos los procesos, servicios y los empleos, ante la falta de ingresos.

miércoles, 15 de abril de 2020

MOP avanza en la modernización del aeródromo Pichoy de Valdivia

Por Ricardo J. Delpiano

ZAL vista general (A.Romero)
Foto: Alvaro Romero
En una señal que refleja la continuidad de los procesos pese a la emergencia actual, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) publica el llamado a licitación internacional para la ingeniería y diseño del anteproyecto que permitirá dotar de una nueva terminal para el aeródromo Pichoy de la ciudad de Valdivia. Inserto dentro del plan de mejoramientos de aeropuertos anunciado por el Presidente Sebastián Piñera, esta etapa se orienta a definir las directrices para realizar la licitación de las obras.

Con un desarrollo dividido en dos fases, el mejoramiento de Pichoy busca ampliar y renovar el actual terminal con el fin de dotarlo con una capacidad suficiente para atender la demanda en los próximos 20 años, estimada en 653 mil pasajeros por año hacia 2043. En ese sentido, al anteproyecto de ingeniería se suma la licitación de las obras las que según la Dirección de Aeropuertos del MOP, debiera materializarse en el transcurso del segundo semestre de este año. Una vez que se realice el llamado a licitación de las obras se podrá definir el cronograma de trabajos y la habilitación de la nueva infraestructura.

La ampliación considera pasar de los actuales 2.000 metros cuadrados (m2) a 4.400 m2, gestionada a través del modelo de concesiones. La obra cuenta con la recomendación satisfactoria del Ministerio de Desarrollo Social. El mejoramiento es clave no sólo para atender el crecimiento de la demanda aérea, sino para elevar la calidad de servicio que actualmente se ofrece a los usuarios, estandarizándola con el resto de la aeroportuaria de Chile y con otros terminales aéreos internacionales de similar capacidad.

La modernización del aeródromo Pichoy de Valdivia busca adecuar la infraestructura al crecimiento del tráfico aéreo pasajeros y a los requerimientos que impone la llegada de nuevo material aéreo y modelos de negocios por parte de las líneas aéreas, los cuales tienen un impacto tanto en el área operativa como en el interior del terminal. Como ejemplo de lo anterior, se puede mencionar la utilización de aviones A320 con una mayor densidad de asientos (capacidad entre 174 y 186 pasajeros), el incremento de frecuencias y la cantidad de operadores.

Actualmente, las tres principales líneas aéreas chilenas operan en Valdivia, conectando la ciudad con Santiago. Es la única ruta comercial que posee el aeródromo Pichoy, pero consideran que el mejoramiento de la infraestructura pueda impulsar el desarrollo de nuevas rutas al futuro. En esta acción destaca el potencial turístico de la zona y la acción que realicen las tres líneas aéreas chilenas con sus políticas comerciales de permanente estímulo a la demanda.

Según datos de la Junta Aeronáutica Civil (JAC), en 2019 se movilizan 303.506 pasajeros en Pichoy aportados por las tres líneas aéreas que operan vuelos regulares. De acuerdo con los datos disponibles LATAM transporta 147.152 pasajeros con un aumento de 52,9% respecto a 2018, SKY con 136.538 pasajeros con un alza de 22,8% y JetSMART con 59.816 personas con una positiva variación porcentual de 89,6%.

Si bien el escenario es desfavorable en la inmediatez para toda la industria del transporte aéreo, las proyecciones y análisis de crisis anteriores demuestran la capacidad de resiliencia de la industria aérea en el mediano y largo plazo. Ante la crisis que impone el COVID-19, las estimaciones están considerando una recuperación gradual de la demanda a partir del tercer trimestre de este año con una mayor incidencia para para el cuarto trimestre a fin de lograr la recuperación de los niveles del primer trimestre de 2019 hacia fines del primer tercio del próximo año. El tráfico aéreo doméstico está llamado a impulsar los viajes aéreos.

La emergencia actual no debiera afectar el desarrollo de la red aeroportuaria dado que son proyectos pensados en largo plazo. La situación puntual en desarrollo debe ser entendida como parte de los ciclos económicos que siempre están presentes. En el corto plazo, la crisis es una oportunidad para ajustar o replantear modelos de negocios en aeropuertos y aeródromos. La contingencia brinda, además, espacios de estudio de la contingencia a fin de evaluar planes de acción y asegurar niveles óptimos de calidad de servicios en periodos adversos.

El desarrollo de Pichoy en Valdivia como de toda la red aeroportuaria chilena necesita de la continuidad del transporte aéreo para dar sustento al modelo definido por el Estado. De la aviación depende la continuidad de los ingresos por concepto de tasas, además del aseguramiento de toda la cadena dependiente del normal funcionamiento de un aeropuerto o un aeródromo cuya principal incidencia está en pequeñas y medianas empresas (PYMES). En regiones, parte importante de servicios subconcesionados que funciona en un terminal aéreo son empresas de esta categoría. 

lunes, 6 de abril de 2020

Nuevo Pudahuel proyecta fuerte descenso de la actividad aérea en aeropuerto de Santiago y comunica medidas sanitarias adicionales

Por Ricardo J. Delpiano

SCL desinfección de buses (Nuevo Pudahuel)
Foto: Nuevo Pudahuel
Reconociendo un drástico impacto del COVID-19 en la aviación, Nuevo Pudahuel estima una disminución del tráfico aéreo de pasajeros en el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago entre un 30% y un 45% para marzo. Según la sociedad concesionaria, la cifra porcentual se incrementará significativamente en abril debido a las cancelaciones de la mayoría de los vuelos.

Los vuelos internacionales son los más afectados debido a la suspensión temporal de los servicios producto del cierre unilateral de las fronteras por parte de los Gobiernos y la caída de la demanda de viajes. A fecha de hoy, la mayoría de las compañías aéreas que operan en el aeropuerto de Santiago han suspendido temporalmente sus vuelos y sólo una (Alitalia) ha dejado de operar. Las estimaciones iniciales consideran que las reanudaciones de los vuelos podrían comenzar en mayo de una manera muy gradual y sujeto a las condiciones imperantes.

Hasta ahora, los vuelos domésticos se mantienen con frecuencias y rutas limitadas. LATAM mantiene operaciones específicas a las capitales regionales y a la ciudad de Calama, con suspensiones de servicios a Isla de Pascua, Castro y Osorno, mientras JetSMART continúa volando en cinco rutas desde Santiago. Sólo SKY mantiene suspendidos sus servicios al menos hasta el 30 de abril.

Nuevo Pudahuel reconoce que la pandemia del COVID-19 ha afectado al tráfico aéreo en todo el mundo desde febrero 2020. Si bien la cantidad de pasajeros ha descendido, la mantención de ciertos vuelos domésticos implica la presencia de pasajeros y personal aeronáutico y no aeronáutico esencial en el terminal, a quienes es necesario brindar seguridad tanto física como sanitaria. Por consiguiente, se disponen de nuevas medidas para proteger a las personas.

Desde el comienzo de la emergencia sanitaria, la sociedad concesionaria que administra y construye el aeropuerto de Santiago ha reforzado medidas como la disponibilidad de alcohol gel y lavamanos móviles en todo el terminal, sanitización de oficinas e instalaciones de faena, protocolos de desinfección en buses de acercamiento y áreas comunes, entre otros. A estas se agregan, controles de temperatura aleatorios, distribución de almuerzos fríos a los trabajadores para facilitar el distanciamiento social y garantizar que el personal no se congregue en los casinos, y reforzamiento de mesones de cobres en los procesos de migración, por la capacidad que tienen estos para disminuir las probabilidades de contagio de enfermedades.

A nivel interno, Nuevo Pudahuel viene disponiendo de medidas para velar por el cuidado de sus trabajadores y garantizar la normalidad del funcionamiento de todos los sectores del aeropuerto. Así, por ejemplo, se ha ofrecido adelantar al personal de la concesionaria del uso del feriado legal y la implementación del trabajo remoto para todo el personal cuya presencia no sea indispensable en el terminal.

“Ninguno de los colaboradores de Nuevo Pudahuel, directos ni contratistas, se ha infectado con el virus COVID-19 hasta el día de hoy, y quienes habían viajado a países donde la infección se ha propagado, han estado en cuarentena preventiva”, destacan desde la concesión. “Nuevo Pudahuel mantiene su compromiso de promover la seguridad de todo el personal, y continuará trabajando con las autoridades para asegurar que los trabajos de la construcción del nuevo terminal internacional puedan continuar avanzando”.

Al respecto, las obras de construcción del terminal 2 como del espigón A continúan de acuerdo a los contratos que rigen a la concesión, aunque con medidas preventivas para reducir la exposición y riesgo de los trabajadores ante eventuales contagios. Nuevo Pudahuel señala que se ha minimizado el impacto en el calendario de la construcción del nuevo terminal internacional que se inaugura en 2021. 

“Estas decisiones han permitido, a diferencia de otros aeropuertos de la región, que las operaciones de carga y de pasajeros, si bien de forma limitada, continúen operando, minimizando el impacto comercial y maximizando la seguridad sanitaria de todos nuestros usuarios y trabajadores”, puntualizan.

jueves, 2 de abril de 2020

MOP cifra en 83% la cantidad de vuelos cancelados al 31 marzo en el aeropuerto de Santiago

Por Ricardo J. Delpiano

SCL estacionamiento A320 LATAM y JetSMART COVID-19 (Roberto Araya)
Foto: Roberto Araya
Con una reducción al mínimo de las operaciones de las líneas aéreas nacionales, la suspensión de servicios y la paralización total de vuelos de SKY, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) registra una cancelación histórica de vuelos en el aeropuerto de Santiago. La cifra refleja el drástico impacto que impone el escenario del COVID-19 con el cierre unilateral de las fronteras por parte de distintos Gobiernos.

De acuerdo con la Dirección de Aeropuertos del MOP, las cancelaciones de vuelos en el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago pasan de un 5% registrado el 9 de marzo al 83% a fin de mes (31 de marzo). En operaciones aéreas, la cifra porcentual corresponde a 26 operaciones aéreas canceladas, mientras que para fin de mes dicho número llega a 346. Como reflejo de lo anterior, manifiesta una reducción del 51% del promedio de vuelos por semana entre los primeros días de enero y el 30 de marzo, pasando de 164.375 operaciones a 83.941, respectivamente.

Habitualmente, las líneas aéreas mantienen un alto nivel de regularidad y puntualidad en el aeropuerto de Santiago. Según el reporte de la Junta Aeronáutica Civil (JAC), las operaciones aéreas registran en 2019 una regularidad promedio de 99,4%, mientras la puntualidad alcanza al 88,8%. Lo anterior, se reafirma también con el informe de Official Airline Guide (OAG) que coloca al aeropuerto de Santiago como el sexto en puntualidad a nivel mundial en la categoría de 10 a 20 millones de pasajeros por año, además de los logros conseguidos por compañías aéreas como LATAM, por ejemplo.

A fecha de hoy, todas las compañías aéreas que operan en el aeropuerto de Santiago presentan afecciones en sus servicios. Estas se manifiestan con suspensiones temporales de vuelos durante periodos definidos o indefinidos o una reducción de frecuencias. En el caso de las líneas aéreas chilenas, LATAM mantiene vuelos específicos a las capitales regionales y la ciudad de Calama, además de operaciones internacionales en la ruta Santiago – Sao Paulo (GRU), Santiago – Los Ángeles y Santiago – Miami, JetSMART una operación de cinco rutas desde la capital y SKY con una paralización total.

Como reflejo de lo anterior, MOP constata que el principal terminal aéreo de Chile mantiene una inédita cantidad de aeronaves en tierra. Según los datos de la autoridad, son 93 aviones los que permanecen estacionados en distintos sectores del aeropuerto.

Según información proporcionada por JetSMART, la detención de la flota alcanza a siete aviones en el aeropuerto de Santiago. Considerando la paralización total de SKY, esta compañía dispone otros 15 aviones detenidos. El resto se distribuye en LATAM y otros operadores.

La paralización masiva de las flotas en un periodo reducido de tiempo implica afecciones en la infraestructura de los aeropuertos, especialmente cuando estas presentan desafíos en lo que respecta a espacios como pueden ser las posiciones de estacionamiento de aeronaves. Desde hace años, los problemas asociados a la infraestructura aeroportuaria constituyen una de las principales preocupaciones de la industria aérea por el crecimiento asimétrico que exhiben en relación con el tráfico aéreo y aumento del parque de aeronaves, tanto de líneas aéreas como de la aviación privada.

MOP señala que el aeropuerto de Santiago dispone de mayor espacio en el caso de que recrudezca la continencia. Las obras de ampliación de la terminal aérea y las áreas de movimiento favorecen a que el principal recinto aeronáutico de Chile esté en una posición más favorable en ese ámbito en comparación con años anteriores. Como ejemplo, se pueden mencionar las habilitaciones de la plataforma W en el sector occidental del aeropuerto al sur del espigón C, nuevas calles de rodaje, además de otros espacios en lugares concesionados que permiten ubicar a un número adicional de aeronaves. La ampliación y construcción asociada al terminal de pasajeros que lleva a cabo Nuevo Pudahuel es clave en este proceso.

Ante la contingencia, se puede considerar un menor impacto en la infraestructura por la diversificación de las flotas de las tres principales líneas aéreas chilenas en el extranjero. Por ejemplo, JetSMART tiene otros siete aviones en Argentina y SKY seis aparatos en el Lima, además de LATAM que por su diversificación operacional posee bases en distintas ciudades de la región.

La mayor crisis aérea golpeará con fuerza en la región. Las líneas aéreas poseen una liquidez que va de menos de un mes hasta un máximo de siete meses, según el último informe financiero de IATA. Para las firmas chilenas, se estiman pérdidas de ingresos por alrededor US$1.849 millones para 2020, lo que representa una baja de 40% en comparación con 2019. Dichas estimaciones amenazan a 11.474 puestos de trabajos directos, cifra que se eleva a 47.219 si se consideran los empleos que dependen indirectamente del normal funcionamiento del transporte aéreo.

Por ser parte del sistema aeronáutico, la industria aérea considera que para soportar y sobrevivir con éxito a la crisis se requieren la participación de los Gobiernos a través de distintos mecanismos de ayuda. La razón responde a que son estos los que establecen los impuestos, los cargos aeronáuticos, participan en la construcción y gestión de infraestructura, incluso cuando esta es insuficiente o llega en forma tardía para atender la demanda, además de imponer restricciones, entre otras acciones.

lunes, 23 de marzo de 2020

Gobierno impone nuevos controles en aeropuertos y líneas aéreas intentan mantener la conectividad en Chile

Por Ricardo J. Delpiano

SCL Puerta de embarque (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
En atención a las nuevas medidas impuestas por el Ministerio de Salud, desde este domingo rige un nuevo protocolo de control de salida en los aeropuertos de Chile para frenar la propagación del COVID-19. Además del “pasaporte sanitario”, se ha determinado que las personas que estén en cuarentena y no cumplan con el aislamiento e intenten abordar un avión serán detenidas por la fuerza pública, en este caso Carabineros.

Según se informa desde el Gobierno de Chile, el “pasaporte sanitario” es un documento que permite, tras el control de la autoridad a cargo de la barrera sanitaria y la declaración, el ingreso a alguna región o al país, en este último caso a través de los pasos fronterizos. El documento señala que el pasajero de alto riesgo no podrá ingresar a las regiones donde rigen estos controles. No obstante, si indica que la persona es de bajo riesgo, pero la autoridad sanitaria detecta en el control que tiene fiebre, tampoco se le permitirá el acceso y será devuelto a la ciudad de origen.

“Para los viajes nacionales en avión y en relación a la implementación del pasaporte sanitario, el Ministerio de Salud solicitó disponer un control adicional en los aeropuertos antes del chequeo de seguridad de equipaje”, comenta Martín Mackenna, secretario general de la Junta Aeronáutica Civil (JAC), organismo dependiente del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones. “Los pasajeros que tengan la indicación de aislamiento por coronavirus y se detecte que no lo están cumpliendo, serán detenidos por Carabineros. Esta medida se está implementando a partir de este domingo”.

El “pasaporte sanitario” se puede obtener vía online y formato digital a través de la página web www.c19.cl, pudiendo exhibirse en las pantallas de los teléfonos móviles. Las personas que no obtengan el documento en formato online, tienen la opción de hacer el proceso a través de un formulario en papel dispuesto en los distintos puntos de acceso al país. Los pasajeros que viajen deberán demostrar residencia en la región donde se dirigen.

El Gobierno de Chile dispone además otras medidas como un toque de queda en todo el territorio nacional entre las 22:00 horas y las 05:00 horas del día siguiente. Además, está establecida una cuarentena total en Puerto Williams y el libre tránsito, a excepción para el personal autorizado y abastecimiento. La medida impacta directamente en los horarios de los vuelos dentro de Chile, ya afectados por la caída de la demanda y las restricciones unilaterales de los Gobiernos.

En el aeropuerto de Santiago, el personal que desempeña funciones puede circular desde y hacia el recinto aeronáutico utilizando su TICA (tarjeta de identificación aeronáutica) o credencial de la empresa correspondiente como ocurre para las tripulaciones de vuelo. Los buses de transporte público desde y hacia el terminal aéreo realizados por las empresas Centropuerto y TurBus continuarán funcionando con normalidad entre las 06:00 horas y 20:00 horas.

Nuevo Pudahuel, sociedad concesionaria que administra y construye el nuevo terminal aéreo de la capital, agrega que durante el toque de queda sólo funcionan los estacionamientos “Expreso 2” y “Patagua”. Además, agrega que los servicios de transfers cuentan con salvoconductos para movilizar a los escasos pasajeros. Si cualquier persona debe ir a dejar a un pasajero durante el periodo de toque de queda deben solicitar salvoconducto en la comisaría más cercana para poder circular.

En caso de emergencias, la labor de los aeropuertos y aeródromos son fundamentales para garantizar, junto a los operadores aéreos, la conectividad del país. Su deber es poner a disposición de las autoridades el uso de la infraestructura, especialmente los espacios, para el tratamiento adecuado de los distintos escenarios que se presenten. Asimismo, deben proporcionar toda la información necesaria a la autoridad según requerimiento y coordinar acciones con los actores aeronáuticos y no aeronáuticos que se determinen. En paralelo, no deben descuidar la prestación ni la calidad de sus servicios.

Reafirmando su compromiso con el país, las líneas aéreas chilenas intentan mantener la conectividad del territorio mientras las autoridades lo permitan. Sin embargo, las restricciones comienzan a tener impactos en las operaciones aéreas como es el caso de Aerovías DAP que ha suspendido sus vuelos entre Punta Arenas y Puerto Williams o los vuelos a Castro en el caso de LATAM por el cierre del aeródromo de Mocopulli, por ejemplo.

Desde LATAM señalan que seguirá operando al menos un vuelo diario a todas las capitales regionales y a Calama. No descarta realizar más frecuencias a estos destinos en la medida que se requiera, pero quiere dar la tranquilidad de que ninguna región del país quedará sin la necesaria conectividad de personas e insumos críticos mientras se permita el transporte aéreo.

Siguiendo acciones en otros países, como Brasil, LATAM ha puesto a disposición de la autoridad de salud la posibilidad de transportar durante la crisis y de forma gratuita, a profesionales de la salud, insumos clínicos, muestras y equipos médicos que se requieran para combatir el COVID-19, así como el traslado de pacientes en estado grave con enfermedades no contagiosas. Toda esta acción forma parte dentro del programa “Avión Solidario”.

Mientras cuente con las autorizaciones necesarias, LATAM indica que continúa transportando durante la crisis aquellos productos que son esenciales para el normal funcionamiento del país, como son técnicos y personal especializado, dinero en efectivo, documentos, insumos y repuestos, encomiendas y correo, medicamentos, productos frescos, entre otros. 

En JetSMART comparten plenamente las medidas que la autoridad está imponiendo para intentar detener la propagación del COVID-19 y que acataremos lo que ésta ordene. “En JetSMART entendemos la gravedad de la situación, que afecta a nivel mundial, y junto a la autoridad velaremos por el bien común de la población y de todos nuestros pasajeros”, declaran. Agregan que todos sus equipos de mantenimiento y personal de tierra tienen pautas y procesos claros establecidos, según lo prescrito por las autoridades de salud locales y por los procedimientos internacionales definidos por la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y otros organismos reguladores mundiales para el manejo de enfermedades infecto-contagiosas. “La seguridad de nuestros pasajeros y tripulación sigue siendo la principal prioridad de JetSMART Airlines”.

Colaborando con la emergencia, JetSMART también es parte de los vuelos de repatriación. El 22 de marzo, realiza un vuelo a Trujillo para trasladar a 180 chilenos que han quedado imposibilitados de regresar a Chile. “Es una muestra de solidaridad en estas complejas circunstancias, en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Chile, poder hacer un vuelo para el rescate de chilenos y chilenas que vieron interrumpidos sus viajes y se encuentran imposibilitados de regresar al país”, comenta Estuardo Ortiz, CEO de la ULCC. “Nuestro objetivo es que haya unidad para asegurar el bienestar de las personas y mitigar los graves efectos que ha generado esta situación sanitaria a nivel mundial. Ese es, y siempre será nuestro compromiso”.

viernes, 20 de marzo de 2020

Crisis de la aviación por COVID-19 golpeará con fuerza a los aeropuertos y a los Estados

Por Ricardo J. Delpiano

ANF puerta de embarque (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Cuando la industria aérea plantea a los Gobiernos un rescate a las aerolíneas, no se trata de un rescate a empresas. Es un salvavidas para la economía global. Según datos de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), las líneas aéreas transportan en tiempos normales el 35% del comercio en el planeta. Cada día, la aviación –considerando sólo a las aerolíneas- apoyan a casi 70 millones de empleos. Al dar prioridad a la aviación con distintos tipos de ayudas se colabora con la continuidad para estos escenarios adversos y favorece a una más rápida recuperación.

Por su condición geográfica, la importancia del transporte aéreo es fundamental para Chile. El sector contribuye significativamente al desarrollo de la economía movilizando a más personas y carga, aportando inversiones y contribuciones al Producto Interno Bruto (PIB), facilitando el turismo y generando fuentes de empleo directas e indirectas. En materia de empleos, contribuye con 33.000 puestos de trabajo, a los que se agregan más de 71.000 por compras a proveedores locales y otros más de 28.000 generados a través de sueldos que se pagan a los empleados y otros 59.000 aportados por la actividad turística. En total para 2018, se consideran más de 191.000 trabajos aportados por la aviación.

IATA sostiene que la aviación en Chile sostiene US$7 mil millones en contribuciones de valor agregado al PIB y 2,8% de este es sustentado por el transporte aéreo. Considerado como un medio de transporte cotidiano, el transporte aéreo facilita el traslado de mercancías a nivel interno y de Chile con el mundo, favorece las inversiones en el país y también la posibilidad que los chilenos crezcan en el exterior, mientras más personas se conectan a través del turismo con el aumento de frecuencias y libertades de rutas generando gastos de turistas extranjeros por US$3.600 millones, más de US$275.000 millones de inversión extranjera y US$79.500 millones en exportaciones, datos aportados en conjunto por la Organización Mundial de Turismo (OMT) y Banco Mundial entre otros organismos.

Si la caída de la demanda y el cierre unilateral de fronteras amenaza con terminar la existencia de muchas líneas aéreas, la situación es igual o peor para los aeropuertos –y para quienes desempeñan funciones al interior de estas instalaciones-. Si hablamos de terminales aéreos concesionados como ocurre en Chile y en muchos países, el golpe también lo reciben las instituciones del Estado como el Ministerio de Obras Públicas (MOP), Ministerio de Economía y Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) quienes recaudan el cobro de las concesiones, las tasas aeroportuarias y aeronáuticas y las tasas de embarque.

Al existir menos compañías aéreas, menos vuelos, hay menos pasajeros. Por consiguiente, menos pagos de tasas y menos ingresos para las arcas fiscales, necesarias no sólo para solventar el sistema aeronáutico (fin primordial que debieran tener estos impuestos), sino para atender los tan necesarios planes sociales que Chile y el resto de los países demandan.

El Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) declara que el brote de COVID-19 es una crisis sistémica que afecta a todo el sector de la aviación mundial y particularmente a los aeropuertos y las aerolíneas. “El sector necesita urgentemente apoyo para evitar el colapso”, expresa.

Los administradores de los terminales aéreos, sean privados, públicos o semipúblicos, están experimentando descenso sin precedentes de movimientos de aviones. Asia, Europa, principalmente, pero también se comienza a ver en América Latina con el cierre de fronteras y la imposición de cuarentenas o restricciones de movilidad como ocurre en Ecuador, el Perú y Argentina. Al existir menos vuelos, hay menos pasajeros y con ello menos uso de las instalaciones, los servicios ofrecidos y los subconcesionados como son los locales comerciales y de comida, los servicios de transporte y los estacionamientos, principal fuente de ingreso de muchos aeropuertos. Por consiguiente, se vuelve difícil cubrir los costos operativos y cumplir con las obligaciones que se tienen con los Estados en el caso de una concesión. Si los aeropuertos están complicados, los locatarios aún más ya que con los ingresos de los viajeros deben cubrir sus costos además de cumplir las obligaciones con el terminal aéreo que los acoge.

“La sostenibilidad financiera de la industria aeroportuaria está amenazada”, dice ACI. Sin embargo, difiere un poco con las propuestas de algunos sectores de las líneas aéreas como solicitan las alianzas globales (Star Alliance, oneworld y SkyTeam) de suspender u otorgar descuentos en cargos aeroportuarios. Si hay coincidencia en el apoyo que debe existir de parte de los Gobiernos ante una problemática general de carácter global. 

“Como industria, debemos unirnos para enfrentar este desafío sin precedentes”, comenta Angela Gittens, directora general de ACI. “La situación empeorará en las próximas semanas y, aunque apoyamos las medidas de socorro, estas deben considerarse de forma no discriminatoria para todos los actores afectados en la industria de la aviación para que podamos avanzar juntos en esta crisis”.

En Chile, al menos 10 aeropuertos y aeródromos tienen una administración mixta privada-pública es decir bajo una concesión del MOP, mandante de la misma. El resto de los terminales aéreos son públicos administrados por DGAC. Por las características demográficas, económicas y operativas de la red aérea, el aeropuerto de Santiago es el principal sostenedor del resto de la red no concesionada, por lo que las consecuencias de una quiebra de aerolíneas –principales actores generadores de pasajeros-consumidores en los aeropuertos- tendrá un impacto directo. Según el MOP, el tráfico doméstico ya cae un 35% con las medidas iniciales. 

A nivel global, los aeropuertos esperan mejorar la cooperación con las líneas aéreas y las distintas organizaciones que las representan para asegurar la viabilidad del transporte aéreo en el corto plazo y en el futuro. ACI destaca la colaboración con SkyTeam, por ejemplo. La coordinación y cooperación con los Gobiernos es fundamental para enfrentar las consecuencias negativas que se avecinan tanto en las pérdidas que todo tipo de empresas enfrentarán, al igual que las afecciones a los usuarios y a las fuentes de empleo seriamente comprometidas. Por los impactos, urge tomar medidas a la brevedad posible para reducir que las consecuencias sean aún mayores. 

martes, 10 de marzo de 2020

Hechos delictuales no afectan operaciones aéreas en aeropuerto de Santiago, pero si representan una vulnerabilidad a su seguridad

Por Ricardo J. Delpiano

SCL bodegas terminal carga 1 (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Al mediodía del lunes 10 de marzo, un grave hecho delictual vulnera las instalaciones del aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago. Según informaciones preliminares, alrededor de siete a diez sujetos utilizan una camioneta disfrazada de la empresa DHL, ingresa a las dependencias de Aerosan en el sector de carga del aeropuerto capitalino para sustraer alrededor US$14 millones y €1 millón. El asalto es el más alto en valor que se realiza en el aeropuerto de Santiago desde 2014, cuando antisociales roban CLP6 mil millones hecho que en su momento se lo denomina mediáticamente como el “robo del siglo”.

A diferencia ese atraco, el nuevo delito no representa una amenaza a las operaciones aéreas ni terrestres del aeropuerto dado que la acción se produce al interior de una de las bodegas del terminal con el ingreso y salida de la camioneta por el lado público del recinto aeronáutico. En 2014, el robo del camión de valores genera una grave vulneración a la seguridad, ya que además de ingresar a la plataforma de aeronaves, realiza un cruce por una pista activa que podría haber puesto en riesgo a una operación aérea.

El robo del lunes se suma a otras dos amenazas registradas en el aeropuerto de Santiago. Según lo informado por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) el 04 de marzo, ese día un vehículo particular encargado por robo impacta el cerco perimetral del costado poniente cuyo conductor se da a la fuga, mientras en un segundo acontecimiento otros dos vehículos intentan ingresar a la obra del nuevo terminal de pasajeros cuyos ocupantes agreden al guardia de seguridad con armas de fuego para posteriormente darse a la fuga.

Por lo anterior, la autoridad aeronáutica ha decidido elevar el nivel de alerta de seguridad en el aeropuerto Arturo Merino Benítez como en el resto de la red aeroportuaria nacional con el objetivo de garantizar la seguridad de las operaciones aéreas y la integridad de sus operadores como usuarios. Mientras tanto, los hechos son denunciados a la Fiscalía y sus motivaciones se encargan a las respectivas investigaciones de las policías.

En el último atraco, testigos e información preliminar dadas a conocer a la prensa por la Policía de Investigaciones (PDI) señalan que los delincuentes habrían dispuesto de armamento de guerra, cobertura total de sus partes y de credenciales. En conversación con los medios, José Luis Rodríguez, jefe del aeropuerto de Santiago de DGAC, explica que el robo se produce en un sector del terminal aéreo donde la institución no posee jurisdicción por lo que correspondería a la propia empresa como a otras entidades que desempeñan funciones en el recinto realizar las tareas de seguridad.

“Nosotros velamos y exigimos que las empresas que laboran en esa zona cuenten con programas de seguridad para evitar actos como el sucedido. Más que nada, los programas están orientados a evitar actos delictuales en el lado aire, en la plataforma. Este robo tiene una gran diferencia con el robo de 2014, ya que ocurre en un lado público y en una empresa privada. DGAC no brinda seguridad a empresas privadas, si fiscalizamos que estas cuenten con programas de seguridad para evitar actos delictivos”, expone Rodríguez, comprometiendo revisiones a los procedimientos de seguridad.

En el sistema aeronáutico chileno, la seguridad de los terminales aéreos es compartida entre entendidas públicas como privadas. Es así como en un aeropuerto o aeródromo coexisten el desempeño de funciones de Carabineros, Policía de Investigaciones, empresas privadas de seguridad en el lado público y DGAC en lo que corresponde al lado aeronáutico.

Independiente de la gestión colaborativa intersectorial que existe en los aeropuertos chilenos, los últimos atracos constituyen una nueva vulneración preocupante a la seguridad del terminal aéreo, afectando, por consiguiente, a toda la cadena de valor del sistema. En la aviación, la seguridad es un aspecto fundamental que no debe ser transado y, por lo mismo, la industria considera este ítem la preocupación número uno. Cualquier afección en la materia empaña los esfuerzos que diariamente se realizan ya sea en forma individual como colectiva.

Considerando los robos de 2014 y 2020, el jefe del aeropuerto de Santiago reconoce que si hay un tema pendiente en la materia. “Efectivamente eso es un problema de seguridad, aunque no me corresponde referirme a ello”, señala, enfatizando en que existe una “gran diferencia” entre los dos atracos. “En 2014, fue en el lado aire y la Dirección de Aeronáutica asumió su responsabilidad. El de ahora, es en la parte pública donde la Institución no es responsable de brindar seguridad a una empresa privada”.

Para un país que venía ostentando una imagen destacada en la materia, los hechos delictuales que se registran últimamente se suman a una imagen negativa que poco aporta considerando el escenario de crisis político-social impuesto desde octubre con hechos de violencia y de insurrección política que ya ha amenazado otras infraestructuras críticas, incluyendo sistemas de transportes. Hasta ahora, los hechos de violencia que afectan a distintas ciudades del país no han comprometido la infraestructura aeronáutica ni a las operaciones aéreas, aunque no es posible descartar que existan amenazas. Ante esto, se exige el cumplimiento del deber a las autoridades correspondientes.

lunes, 17 de febrero de 2020

Futuro espigón A del aeropuerto de Santiago aportará ocho nuevas posiciones de contacto para vuelos domésticos

Por Ricardo J. Delpiano

SCL terminal 1 construcción espigón A (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Por su importancia ante el crecimiento del tráfico doméstico como consecuencia de las políticas de estimulación de la demanda por parte de las líneas aéreas, el futuro espigón A es una de las obras dentro de la ampliación del aeropuerto de Santiago más esperadas. Ubicado en el sector occidental del terminal antiguo contiguo a la puerta 15, ofrecerá nuevas salas de embarque y posiciones de contacto para las aeronaves con las cuales completarán el edificio y lo prepararán para su futuro rol: atender sólo vuelos nacionales.

A fecha de hoy, el espigón A presenta un rápido avance con la instalación de su estructura metálica y también con la de su cubierta. Desde el lado aire ya se aprecian los avances especialmente en su parte más occidental. Su construcción es posible con la puesta en funcionamiento de los espigones C y E, los cuales han sido claves para ampliar la capacidad del aeropuerto y ubicar a la mayoría de los vuelos internacionales, especialmente aquellos realizados con aviones de fuselaje ancho. Los espigones C y E -así como el D y F que se construyen en el lado oriente y el edificio procesador central-, corresponden al futuro terminal 2, pero su habilitación permite el cierre de antiguas puertas de embarque (10 a 14) que dan paso a la construcción del espigón A.

De acuerdo con Nuevo Pudahuel, sociedad concesionaria que administra y amplía el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago, el futuro espigón A posee una superficie de 15.700 metros cuadrados (m2) en los que será posible colocar hasta ocho nuevas posiciones de contacto (puentes de embarque).

La construcción de este nuevo espigón sigue la línea de diseño de desarrollada en el antiguo terminal. Por la cantidad de posiciones de contacto, se infiere que tendrá una lógica muy similar a la dispuesta en el terminal doméstico actual, es decir, puertas de embarque ubicadas más cerca una de otra. Dado el tipo de aeronave que las líneas aéreas utilizan en los vuelos domésticos, en su gran mayoría aviones de un solo pasillo como los Airbus de la familia A320 y Boeing 737, además de otros que eventualmente puedan incorporarse en el futuro, el espigón A no necesita de “cajas de estacionamientos” en sus máximas dimensiones. No obstante, considerando la reciente utilización de aviones de fuselaje ancho en algunos vuelos domésticos específicos como Santiago – Antofagasta y Santiago – Punta Arenas, por ejemplo, además de la ruta a Isla de Pascua, las posiciones de contacto del sector central del edificio antiguo pueden ubicar a equipos B767-300ER, B787 u otros.

Se espera que el espigón A entre en servicio en el transcurso del próximo año al igual que los dos espigones, lo que representa las últimas etapas del proceso de ampliación del aeropuerto capitalino. Una vez que el terminal internacional (terminal 2) esté operativo, el edificio antiguo o terminal 1 pasará a estar dedicado sólo a los vuelos nacionales. Su habilitación brindará mayor capacidad que la que existe actualmente, satisfaciendo en parte una de las demandas de las líneas aéreas respecto a la mayor disponibilidad de posiciones para los vuelos domésticos.

Adicionalmente, permitirá contar con más flexibilidad al brindar oportunidades para que el concesionario en conjunto con las líneas aéreas y Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) estudien o implementen nuevos procedimientos de embarque.

En un coloquio de transporte aéreo desarrollado en 2017, Nuevo Pudahuel indica como opciones la utilización de salas de embarque al mismo nivel de la plataforma donde no sea necesario el uso de las mangas y los procesos walk-in/walk-out del terminal en los que se utilizan ambas puertas del avión con la delantera conectada a una manga y la trasera para embarque mediante escaleras (también denominado mixto). En su momento, se había mencionado la salida autopropulsada de aeronaves, pero la habilitación de posiciones de contacto descartaría esta alternativa. Estas alternativas se mencionan ante la llegada y crecimiento de líneas aéreas de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés).

Las proyecciones del concesionario señalan que alrededor del 40% de los pasajeros del aeropuerto pertenecerá a las LCC. En los vuelos domésticos el porcentaje aumentará a un 45%-50% por el predominio que tienen estas compañías (SKY y JetSMART), mientras que en los internacionales será entre el 25%-30%. No obstante, la exploración constante de procedimientos orientados incrementar las eficiencias en los turn around hacen que no necesariamente las LCC puedan utilizarlos. Una prueba de esto, es el uso del embarque/desembarque mixto por parte de LATAM en una de las posiciones de contacto en Puerto Montt.

Mientras el espigón A se construye, el traslado de las operaciones internacionales hacia los nuevos sectores del aeropuerto permite la habilitación de más posiciones para vuelos domésticos como las puertas 19 y 20, cuyas respectivas cajas de estacionamientos, permiten ubicar simultáneamente a dos aviones de fuselaje angosto. De esta manera, se amplía al doble la capacidad en esas dos puertas.

Considerando el crecimiento que se proyecta en el tráfico de pasajeros e incremento en el parque de aeronaves, una de las preocupaciones de la industria es la necesidad de materializar las obras de mitigación que considera el “gatillador de inversiones”. En mayo 2019, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) manifiesta su disposición a su activación para evitar futuras asimetrías entre el crecimiento del transporte aéreo y la infraestructura.  El “gatillador de inversiones” está inserto en el contrato de licitación del aeropuerto de Santiago. Establece que cuando se alcancen 2.200 pasajeros internacionales o 3.200 pasajeros domésticos en hora punta se deben construir dos espigones adicionales para incrementar la capacidad hasta 45 millones de pasajeros.

Según el último reporte de tráfico de Nuevo Pudahuel, el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago registra en 2019 un movimiento de pasajeros de 24,6 millones de pasajeros en vuelos domésticos internacionales. La cifra representa un crecimiento de 5,6% en comparación con 2018 y de acuerdo con los reportes de instituciones como de otras líneas aéreas se infiere que está impulsada principalmente por los tráficos domésticos.

lunes, 13 de enero de 2020

Nuevo Pudahuel logra posicionamiento del aeropuerto de Santiago en categoría de Aporte

Por Ricardo J. Delpiano

SCL Aeropuerto para todos (Nuevo Pudahuel)
Foto: Nuevo Pudahuel
Como resultado de una comunicación activa y fluida desde el inicio de la concesión en octubre 2015, la concesionaria Nuevo Pudahuel que administra y amplía el aeropuerto de Santiago logra un lugar destacado en el ranking de marcas con impacto relevantes en la sociedad, según un estudio de Cadem pre y post crisis político-social que vive Chile. Gestiones en lo que respecta a accesibilidad y sostenibilidad son algunos de los atributos que destacan, aunque también se agregan las mejoras operacionales como resultado del trabajo colaborativo con el resto de los actores del sistema aeronáutico.

Según Cadem, la concesionaria del aeropuerto de Santiago se encuentra en el lugar 28 en la categoría “Aporte”, siendo especialmente reconocida en el grupo de los “Baby Boomers”, esto es personas entre 50 y 70 años. En la evaluación general, se encuentra en el puesto número 60. La evaluación realizada a consumidores entre 18 y 70 años considera 200 marcas de diversa índole y cuenta con 3.000 casos para julio y noviembre 2019, respectivamente. Esta la primera vez que se aplica el estudio en Santiago y en regiones a los niveles socioeconómicos C1, C2 y C3D.

Nuevo Pudahuel es el único concesionario aeroportuario del país que figura en el listado, entregando una imagen positiva que coincide con la acción de promoción que se busca para el terminal aéreo, uno de los objetivos que persigue la administración. La inclusión de nuevos niveles socioeconómicos amplía esta percepción y la valida aún más a medida que más personas tienen acceso al viaje en avión como consecuencia de la democratización de los cielos impulsada principalmente desde las líneas aéreas con sus políticas de estímulo a la demanda y bajos precios de los pasajes.

Considerando que cada día llegan más y nuevos pasajeros, desde 2017 Nuevo Pudahuel viene introduciendo distintos servicios para mejorar la accesibilidad al terminal aéreo. Al servicio gratuito para apoyar personas con movilidad reducida, se suma en 2019 el funcionamiento pleno del programa “Aeropuerto para Todos” que coloca al aeropuerto de Santiago como el primer terminal aéreo inclusivo de la región, al considerar a pasajeros con condiciones y/o discapacidades que no son reconocibles a plena vista, tales como trastornos del espectro autista, ceguera parcial u otras como el Alzheimer. A fecha de hoy, más de 200.000 pasajeros han utilizado los servicios de asistencia que se disponen gratuitamente.

En sintonía con los objetivos autoimpuestos por la industria de la aviación, el aeropuerto de Santiago está inmerso en una “transición ambiental” en lo que respecta al uso de energía, movilidad eléctrica, biodiversidad, políticas de reciclaje. Actualmente, el aeropuerto Arturo Merino Benítez tiene la calificación nivel 1 de Airport Carbon Accreditation del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI, por sus siglas en inglés) y el mismo nivel por Huella Chile, que mide las emisiones de carbono. En alianza con ENGIE tiene un plan de energía que fue presentado en 2018 para garantizar un suministro de 100% de electricidad procedente de fuentes renovables. A esto se agrega, la sustitución progresiva de luminarias LED hacia 2025 que permitirán un ahorro del consumo eléctrico de hasta 70%, el plan de donación de árboles endémicos a la comuna de Pudahuel y el rediseño de los procesos de reciclaje de residuos, con casi 100 toneladas de elementos reciclados (74.000 kg. de vidrio, 7.651 kg. de papel, 6.400 kg de plástico y 2.140 kg. de latas, según datos a 2018).

“Comprendemos y hacemos nuestra la promesa de que el trabajo que realizamos como Nuevo Pudahuel no es sólo para mejorar procesos y democratizar los cielos, sino que tenemos una responsabilidad como empresa de ser un apoyo al país. Cada un millón de nuevos pasajeros, se crean directa e indirectamente 4.500 empleos y deben crearse con responsabilidad al medio ambiente, abriendo las puertas a todos y todas, incluyendo a personas en situación de discapacidad y, por, sobre todo, ser humildes en servir a todos nuestros pasajeros. Es de esta forma que una marca pueda ser valorada y apreciada. Nos sentimos tremendamente honrados de ser reconocidos por nuestros usuarios”, comenta Xavier Lortat-Jacob, CEO de Nuevo Pudahuel.

Accesibilidad y sostenibilidad por sí solos no necesariamente tienen un aporte directo en la percepción de la población, pero si toman relevancia a medida que el aeropuerto va solucionando aspectos fundamentales de su función principal como es la infraestructura y el mejoramiento de los procesos críticos. La apertura de los nuevos espigones ha permitido una mayor dotación de posiciones de estacionamientos de aeronaves, principalmente de contacto, necesarias para atender el creciente movimiento aéreo y brindar una mejor calidad de servicio a los usuarios. Por otro lado, la coordinación entre los distintos actores que intervienen en el aeropuerto favorece a una reducción de los tiempos de espera en comparación con años anteriores.

Considerando los efectos de la crisis post 18 de octubre, la percepción del funcionamiento permanente del aeropuerto de Santiago, la rápida recuperación de los servicios aéreos (afectados por la implementación del toque de queda), la regularidad de estos pese a los hechos de violencia en el país (noviembre) y la coordinación entre líneas aéreas y aeropuertos pueden haber aportado una imagen positiva que justifica la posición alcanzada por Nuevo Pudahuel en cuanto a imagen, aunque sigue siendo determinante el factor comunicacional.

El aeropuerto de Santiago todavía tiene aspectos pendientes de solución como el sistema de manejo de equipajes (cinta transportadora) y una mayor optimización de los tiempos, además de la necesidad permanente de nuevos espacios para atender el mayor número de pasajeros y aviones. La construcción y habilitación de nueva infraestructura debe entregar esas instancias, así como una mejor gestión y aporte desde los organismos públicos que intervienen en procesos críticos.

En términos generales, el resultado alcanzado se traduce como una calificación positiva del trabajo que Nuevo Pudahuel realiza tomando en cuenta el desafío con el cual asume (un terminal con un atraso en infraestructura en 10 años). Es también un buen punto de partida para atender los aspectos mencionados que demandan una solución.  Para los aeropuertos y aeródromos de regiones que disponen de una buena percepción en lo que respecta a calidad de servicio, el informe de Cadem Online debe ser asumido como una oportunidad para mejorar los canales de comunicación y transmitir a la comunidad los logros, como parte de una correcta acción de marketing aeroportuario.

martes, 7 de enero de 2020

Aeropuerto de Santiago sube 11 puestos a nivel mundial en ranking de puntualidad

Por Ricardo J. Delpiano

SCL overview terminal 2 espigones C y E Sep19 (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
En 2019, el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago registra en 2019 una puntualidad promedio de 84,96% en los vuelos que salen o llegan dentro del estándar definido por la industria aérea, es decir, un margen de 15 minutos respecto al horario informado en el itinerario. El resultado informado por Official Airline Guide (OAG) corresponde a un 91,5% del total de operaciones aéreas y posiciona al principal terminal aéreo de Chile en el sexto lugar a nivel mundial en la categoría grandes aeropuertos, es decir, aquellos que movilizan entre 10 y 20 millones de pasajeros por año.

El resultado alcanzado representa una mejora de 5,3 puntos porcentuales respecto al resultado de 2018 cuando el aeropuerto de Santiago reporta una puntualidad promedio de 79,66% sobre una cobertura de 86,5%. En ese año, el terminal de la capital chilena se ubica en el puesto número 17 de dicha categoría.

A nivel regional, la puntualidad alcanzada en 2019 coloca al aeropuerto de Santiago en el segundo terminal aéreo con mayor cantidad de vuelos a tiempo después de Brasilia que logra una puntualidad de 85,40% (4to. lugar del ranking) y por delante de Lima que pese a sus limitaciones evidentes en infraestructura logra una puntualidad de 83,15% (9vo lugar). En 2018, Santiago se encuentra en el tercer puesto entre los aeropuertos latinoamericanos en la categoría entre 10 y 20 millones de pasajeros después de Brasilia y Sao Paulo (CGH), mientras que el terminal aéreo de la capital peruana no figura en la medición.

El buen resultado conseguido por el aeropuerto de Santiago responde a varios factores. En primer lugar, al excelente desempeño alcanzado por las compañías aéreas que operan en sus instalaciones, seguida de una ampliación de la infraestructura y por una mejor coordinación entre los actores aeronáuticos.

En 2019, las compañías aéreas que operan en el aeropuerto de Santiago registran buenas cifras en puntualidad. Según los reportes de la Junta Aeronáutica Civil (JAC), los vuelos “a tiempo” en Santiago alcanza al 88,4% promedio para los tres trimestres del año de acuerdo a los últimos datos disponibles. Asimismo, la mayoría de las compañías aéreas tiene una puntualidad constante sobre el 80,0% calificado como “bueno” según estándares de la industria. 

A lo anterior, se debe agregar los resultados alcanzados por LATAM y SKY, líneas aéreas destacadas por su OTP (On-Time Performance) por OAG. En 2019, LATAM tiene una puntualidad promedio de 86,41% ubicándose en el quinto lugar mundial y en el primero en la categoría de “mega-aerolíneas”. Por su parte, SKY reporta un 83,42% de vuelos a tiempo siendo la cuarta compañía en la categoría de líneas aéreas de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés) global. A nivel Latinoamericano, LATAM y SKY ocupan los segundos y terceros puestos, respectivamente, después de Copa Airlines que con 92,01% está en el primer puesto.

Uno de los inconvenientes operacionales para mejorar la puntualidad en el aeropuerto de Santiago es la saturación del terminal, especialmente con la falta de posiciones de estacionamientos de aeronaves sea de contacto como remotos como consecuencia del crecimiento asimétrico entre infraestructura y transporte aéreo. Con la habilitación de nuevas plataformas, estacionamientos remotos y especialmente, posiciones de contacto con los dos nuevos espigones C y E que forman parte del futuro terminal 2 de pasajeros, el aeropuerto de Santiago está logrando disminuir la presión sobre la infraestructura y asegurar mayor disponibilidad de posiciones para las aeronaves.

Los espigones C y E aportan 10 y 12 posiciones de contacto simples, respectivamente, o cinco y seis si se consideran como simples, es decir una posición para una aeronave de fuselaje ancho con embarque por dos puertas. Actualmente, estos espigones son utilizadas exclusivamente por vuelos internacionales. En total, el aeropuerto de Santiago cuenta 36 posiciones de contactos, número que espera que aumente a medida que se inauguren las nuevas infraestructuras hasta 2021 cuando la obra quede finalizada. A esto se agregan las posiciones remotas que contribuyen a aumentar la capacidad.

Como complemento a las mejoras operacionales de las líneas aéreas y a la ampliación de capacidad, se suma una mejor coordinación de los actores aeronáuticos en la organización diaria de la programación aérea. La coordinación de los servicios era uno de los puntos críticos desde el sector de líneas aéreas hacia el concesionario durante los primeros años, pero en el transcurso de 2019 han dado paso a una relación más armoniosa.

“El trabajo que realizamos como comunidad aeroportuaria es fundamental no sólo para la calidad de servicio sino para que también las aerolíneas que nos honran al trabajar con nosotros puedan otorgar un servicio de excelencia a nuestros pasajeros”, dice Xavier Lortat-Jacob, CEO de Nuevo Pudahuel.

En este último punto, clave es sin duda el mejoramiento de la infraestructura que brinda una mayor holgura para atender el incremento de las operaciones aéreas. Frente a eso cobra importancia la prioridad entregada a la construcción de espigones, salas de embarque y posiciones de estacionamiento de aeronaves, frente a la construcción del edificio procesador central para atender los vuelos que salen o saldrán de la nueva infraestructura. Esto ante las críticas de usuarios por las largas distancias a recorrer, especialmente si se embarca desde los espigones.

En pleno proceso de transformación, la puntualidad alcanzada por el aeropuerto de Santiago le entrega una positiva carta de presentación hacia el futuro considerando el objetivo de reposicionarlo entre los 100 mejores aeropuertos a nivel mundial. Sin embargo, existen todavía desafíos pendientes a atender como por ejemplo la disponibilidad de mayores calles de rodaje y una continua optimización del espacio aéreo para atender la mayor cantidad de aeronaves, aspectos que no son de responsabilidad de la concesión del terminal. Un avance significativo es, por ejemplo, la implementación reciente de aproximaciones paralelas a las pistas 17L/17R facilitando un crecimiento de capacidad.

Según el Colegio de Controladores de Tránsito Aéreo, el proyecto de crecimiento para el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago no considera una mejora significativa en lo que respecta a calles de rodaje, salidas rápidas, además de los movimientos de aeronaves por la plataforma. “Necesitamos sacar más rendimiento a las pistas y eso no está considerado. Un mejor rendimiento implica necesariamente la construcción de nuevas calles que permitan que las aeronaves estén menos tiempo en pista. Si eso ocurre, los controladores aéreos podremos tener más aviones en operación de aterrizaje, aumentando el flujo y disminuyendo tiempos de espera”, dice Jorge Caro, presidente del gremio en una columna de opinión publicada en septiembre 2019.