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miércoles, 9 de mayo de 2018

Trump limita el desarrollo del transporte aéreo de Irán, comprometiendo la renovación de las flotas y la conectividad del país

Por Ricardo J. Delpiano

AC-850-02
Foto: Airbus
En una decisión que genera sólo incertidumbre más que una sensación de seguridad, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado el retiro de su país del acuerdo nuclear con la República Islámica de Irán. La medida pone término a las ventas que Boeing y Airbus han realizado a las líneas aéreas persas y de materializarse nuevas sanciones, podrían comprometer también otros compromisos aeronáuticos. Por consiguiente, el desarrollo y la seguridad de la aviación iraní, al menos hoy, está limitada.

Los primeros reportes de la industria indican que al retirarse Estados Unidos del acuerdo con Irán, uno de los primeros afectados es el principal exportador del país: Boeing. El fabricante aeronáutico mantiene compromisos estimados en US$20 mil millones con las líneas aéreas iraníes entre los que destacan 110 aparatos de las familias B737 MAX, B777-300ER y B777-9.

La línea más afectada es sin dudas Iran Air, por tener la mayor cantidad de pedidos. A fecha de hoy, tiene pedidos por 50 B737 MAX 8, 15 B777-300ER y 15 B777-9. Junto con esta, se pone en riesgo la renovación de la flota de Iran Aseman, que mantiene una orden por 50 B737 MAX 8.

Según CNBC (08/05/2018), Boeing no tendría ingresados los pedidos de las líneas aéreas iraníes en su cartera de pedidos. El fabricante estadounidense ha señalado que consultará con el Gobierno los pasos a seguir, aunque es altamente probable que las ventas se vean afectadas parcial o totalmente. Como consecuencia, las acciones de Boeing disminuyeron tras conocerse la decisión de Trump.

Los pedidos de las líneas aéreas iraníes a Boeing contribuirían a generar más de 100.000 empleos directos en territorio estadounidense, todos los que ahora pueden pasar a una revisión en el caso de que el fabricante no consiga en el corto plazo una cantidad de pedidos que compense la los realizados por las empresas persas.

Pero Boeing no es la única afectada. Airbus también podría ver limitado sus negocios con las líneas aéreas de Irán, por trabajar con capacidad industrial e insumos de Estados Unidos. De producirse, nuevamente Iran Air estaría comprometida por la cantidad de aviones encargados entre los que están 46 equipos de la familia A320 (ceo y neo), 38 A330 (ceo y neo) y 16 A350. En una posición similar a Airbus está ATR. El constructor de aviones regionales tiene a Iran Air e Iran Aseman como clientes.

Bloomberg (08/05/2018) señala que Airbus por ahora analizará los alcances que tendrá la decisión del Presidente Trump antes de proceder con alguna decisión. Según anticipa un vocero del fabricante al medio, lo anterior podría tomar “algún tiempo”.

Junto con los constructores, entre los afectados también están todas las empresas que proveen equipamiento a los aviones como por ejemplo el caso de General Electric, en el caso de los motores.

Las ventas y compromisos que Airbus, ATR y Boeing firmaron con las líneas aéreas de Irán surgen como parte de la implementación del JCPOA (Joint Comprehensive Plan Of Action – plan integral de actuación conjunta) del 16 de enero de 2016, y de las reglas y directrices relacionadas con dicho plan. Desde su ascenso al poder, Trump ha manifestado su desacuerdo con este proyecto conjunto, hecho que se materializa bajo la instancia directa de Israel, como parte de su constante de necesidad de mantener y alimentar la sensación de amenaza latente.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, ha indicado que tras el retiro de Estados Unidos del acuerdo con Irán, implicará que todas las compañías tendrán revocadas sus licencias para comercializar con la República Islámica.

Con su decisión, Trump comienza a limitar seriamente el desarrollo de la aviación de Irán y la seguridad del transporte en ese país. La renovación de las flotas era un punto fundamental para mejorar significativamente este punto, por la edad promedio del parque de aeronaves. Iran Air, Iran Aseman y otras, veían en el JCPOA y el levantamiento de las sanciones de Occidente como una gran oportunidad para recuperar el rol que su transporte aéreo ostentó previo a 1979.

Si se impide la adquisición de nuevos aviones, se impide el desarrollo de la conectividad aérea que Irán buscaba. Por el tamaño de su mercado, su ubicación geográfica y los planes de sus aerolíneas, Irán espera un incremento del número de rutas a nivel local, regional e intercontinental. Por las relaciones comerciales –y políticas- existentes, algunas líneas aéreas de Occidente que han reanudado sus vuelos con la República Islámica podrían suspender sus servicios restringiendo las alternativas de viaje a niveles previos a 2016.

Como consecuencia de lo anterior, otro de los efectos indirectos que se podrían darse es que la infraestructura aeroportuaria y aeronáutica por parte del Gobierno de Irán, no llegue a concretarse o su desarrollo sea menor a lo inicialmente previsto. Esperando un crecimiento significativo del transporte aéreo con la modernización de la flota, Irán había anunciado un plan para modernizar y ampliar 27 de un total de 67 aeropuertos, impulsados por la empresa estatal Iran Airports Holding Company (IAHC).

Irán es una potencia regional con alcance global por donde se mire, más allá de la visión impuesta y desprestigiada creada por Occidente post 1979. Es el decimoctavo país más extenso del mundo con 1.648.190 km2, la segunda economía en África y Medio Oriente con una población altamente educada conformada por más 80 millones de personas y un mercado aéreo conformado por al menos 47 millones de pasajeros por año con una tasa de crecimiento de alrededor 6,0%.

Ciudades como Teherán, Shiraz, Esfahan, Mashad o la isla de Kish, entre otras, son centros urbanos, económicos, religiosos y vacacionales que generan una demanda constante. Con largas distancias que cubrir, la necesidad de conectarse con el mundo y una geografía compleja, la aviación es el medio de transporte por excelencia en ese país. Si bien el escenario era altamente auspicioso en 2016, hoy se vuelve geopolíticamente adverso que amenaza los avances conseguidos en un periodo corto de tiempo pero que han sido extremadamente positivos. 

sábado, 11 de marzo de 2017

Iran Air inicia el fortalecimiento de su flota de largo alcance con la recepción de su primer Airbus A330

Por Ricardo J. Delpiano

AC-850-02
Foto: Airbus
Decidida a recuperar rápidamente el terreno perdido, Iran Air ha recibido su primer Airbus A330-200 nuevo que forma parte del pedido por 38 aviones de las versiones ceo y neo de este modelo encargados directamente al fabricante europeo.

Con esta nueva aeronave, Iran Air marca el inicio de la renovación de su flota de largo alcance que no había visto nuevos aviones desde la década de 1970 y 1980. En diciembre de 2016, la principal aerolínea de la República Islámica consiguió cerrar con Airbus un pedido por 100 aviones distribuidos en 46 aparatos de un solo pasillo y 54 de fuselaje ancho. Así, el primer equipo fue incorporado en el mes de enero y desde entonces, su puesta en servicio ha sido todo un éxito, tanto por la renovación misma como por la introducción de nuevos servicios a los pasajeros, además a nivel mediáticos por la expectación que genera en la comunidad estos nuevos aviones.

Según datos del fabricante, Iran Air tiene encargos por nueve A330-200 incluyendo al equipo recientemente entregado, más 28 A330-900 (neo). Los dos primeros equipos corresponden a ejemplares construidos para Avianca Brasil, los que no han sido adquiridos como consecuencia del ajuste de capacidad que esta última está realizando para enfrentar la situación del mercado aéreo brasilero.

De acuerdo con los lineamientos de su negocio, Iran Air ha configurado a la flota A330-200 con dos clases de servicio: Homa Class (Business) y Economy, equipadas con 32 y 206 asientos, respectivamente.

Los A330-200 serán claves para iniciar el reemplazo de la actual flota A300 y A310, tanto en vuelos nacionales como internacionales. Si bien la compañía aún no anuncia las rutas que operará su nueva flota, es altamente probable que esta flota sea asignada a vuelos internacionales dentro de la región del golfo Pérsico y Europa. Actualmente, Iran Air opera nueve A300 de distintas versiones y dos A310-300, por lo que el reemplazo podría darse fácilmente a razón de 1:1.

En los próximos años, los A330-200 serán complementados por la versión mejorada A330-900 (neo) y por los A350, los que darán a la compañía iraní una capacidad superior para mejorar y ampliar su actual red, tanto en destinos, frecuencias y servicios.

Con los 100 aviones pedidos a Airbus, más 80 aviones a Boeing y los 20 ATR que debieran firmarse, Iran Air tiene lista su flota para los próximos con la que buscará atender los distintos mercados a nivel doméstico e internacional, incluyendo rutas de ultra largo alcance.

Iran Air quiere recuperar su rol de conector global que ostentaba hasta antes de la Revolución Islámica, la imposición de las sanciones político-económicos por parte de los países de Occidente y la guerra con Iraq. En la década de 1970, hasta el momento la de mayor esplendor de la compañía, Iran Air era considerado uno de los actores aeronáuticos más relevantes a nivel mundial pese a su tamaño pequeño en comparación con aerolíneas como Pan Am, TWA, Air France, British Airways o Lufthansa. Con no más de 30 aviones, la compañía conectaba a 48 puntos a nivel doméstico e internacional que incluían vuelos a Australia y operaciones sin escalas entre Teherán y Nueva York (JFK), comparables a los servicios que hoy ofrecen Emirates, Etihad o Qatar Airways.

Irán es un mercado en potencia. Tiene 80 millones de personas que viven en 1.648.190 Km2, siendo el decimoctavo país más extenso del mundo. Es la segunda economía en la región de África y Medio Oriente, con una población de altos ingresos y educación. Posee una más o menos efectiva descentralización con ciudades, que además de Teherán, son centros económicos, religiosos y vacacionales que generan una demanda aérea constante. A esto se agrega un pasado histórico invaluable, cuyas tradiciones y etnias, además de una población que destaca por su amabilidad y hospitalidad entregan en conjunto, una invitación permanente al viajero.

Con estos antecedentes más una ubicación privilegiada geográficamente a medio camino entre Oriente y Occidente, como entre Asia Central por el norte y África y el Índico por el sur, Iran Air y sus pares, pueden atender prácticamente casi cualquier punto del globo.

sábado, 14 de enero de 2017

Iran Air inicia con Airbus una nueva era en la que buscará recuperar su rol de conector global

Por Ricardo J. Delpiano

Iran Air A321 (Airbus)
Foto: Airbus 
Finalmente, tras varios meses de negociaciones y espera de los permisos necesarios, Iran Air ha recibido su primer nuevo avión de fábrica después de cuatro décadas de haber estado excluida del mundo. La entrega del primer A321 marca el comienzo de una nueva era no sólo para la principal línea aérea persa sino que para el propio país.

Por lo mismo, todo el proceso de entrega fue entendido como una verdadera fiesta nacional. Así por lo menos se vivió tanto en Hamburgo y Toulouse, como en el aeropuerto de Mehrabad de Teherán, a donde llegaron autoridades de la República Islámica y de la compañía, acompañados también por el propio Fabrice Bregier, CEO de Airbus, en una acción que refleja el posicionamiento y apoyo que el fabricante ha dado en todo este proceso. Empleados, entusiastas de la aviación también participaron de la recepción, mientras que en el umbral de la pista, la plaza Fat’h fue el punto de encuentro para que distintos grupos de personas hicieran un alto en su diario vivir y observen la llegada del que quizás sea el primer avión nuevo de fábrica que hayan visto en sus vidas.

“Este importante hito marca el primer paso práctico en la ambiciosa renovación de la flota de aviones de pasajeros de Iran Air y su mayor presencia en la aviación civil internacional”, dice Farhad Parvaresh, presidente y CEO de Iran Air. En su intervención destaca la selección de aviones realizada por la compañía y que permitirá ofrecer a los viajeros iraníes como de todas partes del mundo un producto aceptable acorde a los estándares internacionales y a las expectativas que tienen los pasajeros modernos.

Así el primer nuevo A321 cuenta con una configuración de dos clases: Business y Economy. En Economy Class por ejemplo, los pasajeros podrán disfrutar de asientos con sistemas de entretenimiento a bordo personales con la última tecnología sin tener que envidiar a la competencia, especialmente a sus vecinos del suroeste a los que desafiará y competirá directamente.

“Iran Air está encantada con la entrega de su primer Airbus y felicita a todos quienes se involucraron en esto y lo hicieron posible. La señal de hoy es que con colaboración internacional y cooperación podemos alcanzar metas y beneficios comerciales mutuos”, agrega el directivo. 

Con pedidos en firme a Airbus que incluyen 46 equipos de la familia A320 (ceo y neo), 38 A330 (ceo y neo), 16 A350, 20 ATR 72-600, 50 Boeing 737 MAX 8, 15 B777-300ER y otros 15 B777-9, Iran Air tiene lista la futura conformación de su flota para atender los distintos tipos de mercados a nivel doméstico e internacional, incluyendo rutas de ultra largo alcance.

EVE-1327
Foto: Airbus 
En una perspectiva general, los A320 y A321 junto con los B737 MAX 8 serán los encargados de atender vuelos domésticos así como algunos vuelos internacionales de corto y medio alcance, principalmente dentro de la región del golfo Pérsico, Asia Central y también algunos destinos en Europa. Por consiguiente, estos aviones estarán basados en los aeropuertos de Teherán (Mehrabad e Iman Khoemeni) así como en otras ciudades como Mashad que sirven de bases secundarias de la aerolínea. Estos equipos estarán complementados con la flota ATR 72-600 con la que la compañía ingresará al mercado regional o alimentador que hoy está atendido por otras firmas persas. Pese a que el pedido por esos aviones no está finiquitado, la aerolínea ha informado que estarían basado en algunos aeropuertos secundarios.

Para los vuelos de largo recorrido y rutas de alta densidad, estarán los A330, A350 y los B777-300ER, equipos que también podrían atender tramos específicos interno o dentro de la región, considerando por ejemplo el intenso tráfico religioso a Mashad. Los B777-9 debiesen quedar reservados para las rutas de ultra largo alcance como aquellos que conectarían a Irán con Australia o con países en Norteamérica.

Uno de los objetivos de la administración de Iran Air es recuperar el rol de conector global que ostentaba hasta antes de la Revolución Islámica, la imposición de las sanciones político-económicos por parte de los países de Occidente y la guerra con Iraq. En la década de 1970, hasta el momento la de mayor esplendor de la compañía, Iran Air era considerado uno de los actores aeronáuticos más relevantes a nivel mundial pese a su tamaño pequeño en comparación con aerolíneas como Pan Am, TWA, Air France, British Airways o Lufthansa. Con no más de 30 aviones, la compañía conectaba a 48 puntos a nivel doméstico e internacional que incluían vuelos a Australia y operaciones sin escalas entre Teherán y Nueva York (JFK), comparables a los servicios que hoy ofrecen Emirates, Etihad o Qatar Airways. En términos de seguridad, la compañía fue calificada como una de las más seguras del mundo en tiempos en los que no existían las herramientas tecnológicas ni regulatorias de hoy.

Pese a los logros exhibidos anteriormente, uno de los desafíos más inmediatos será volverse a ganar la confianza de los viajeros mundiales que por años han crecido con la imagen de una Iran Air bloqueada, de aeronaves antiguas y una seguridad cuestionable, aspecto que debieran ser considerados más allá de las fronteras del país si se quiere disputar los puestos que actualmente ostentan sus competidores del sur. Quizás más allá de la modernización de la flota e incorporación de nuevos servicios o el desarrollo mismo de la red, sea este uno de los principales obstáculos que la compañía pueda enfrentar.

Irán es un mercado en potencia. Tiene 80 millones de personas que viven en 1.648.190 Km2, siendo el decimoctavo país más extenso del mundo. Es la segunda economía en la región de África y Medio Oriente, con una población de altos ingresos y educación. Posee una más o menos efectiva descentralización con ciudades como Shiraz, Esfahan o Mashad, que además de Teherán, son centros urbanos económicos, religiosos y vacacionales que generan una demanda aérea constante. A esto se agrega un pasado histórico invaluable, cuyas tradiciones y etnias, además de una población que destaca por su amabilidad y hospitalidad que en conjunto, constituyen una invitación permanente al viajero.

THR Mehrabad (Mehrad Watson)
Foto: Mehrad Watson - Persian Spotters
Con estos antecedentes más una ubicación privilegiada geográficamente a medio camino entre Oriente y Occidente, como entre Asia Central por el norte y África y el Índico por el sur, las aerolíneas iraníes pueden atender prácticamente casi cualquier punto del globo. A diferencia de los emiratos, Irán y sus aerolínea tiene la oportunidad de construir un hub global sin depender exclusivamente del tráfico de conexión dándole al país un rol más fuerte frente a sus competidores.

El Gobierno de Irán ya ha indicado planes para modernizar los aeropuertos principales de manera tal de crear una infraestructura que acompañe el “boom aeronáutico” que se avecina. Esto incluye los dos aeropuertos de la capital que concentran gran parte del tráfico y son base por excelencia de Iran Air.

Airbus proyecta que Irán necesita entre 400 y 500 aviones para modernizar el parque actual y atender la demanda doméstica e internacional de los próximos años. Con casi 200 aviones encargados a Airbus, ATR y Boeing, Iran Air es la primera aerolínea del cambio de ese país y la que tendrá la misión de iniciar la nueva era del transporte aéreo de un país que por siglos ha sido protagonista en el mundo.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Iran Air firma orden con Airbus por 100 aviones y avanza en la conformación de su nueva flota

Por Ricardo J. Delpiano

A350-900 with A330-900neo
Foto: Airbus 
Finalmente, Iran Air ha cerrado el pedido con Airbus por 100 nuevos aviones conforme al acuerdo suscrito en París en enero de 2016 por Farhad Parvaresh, CEO de la línea aérea persa y Fabrice Bregier, presidente y CEO del fabricante europeo. El pedido considera a todos los aviones mencionados en el acuerdo a excepción del A380, con lo que el constructor se queda sin un nuevo cliente para uno de sus proyectos estrella.

Con entregas a partir de las primeras semanas de 2017, la orden considera a 46 equipos de la familia A320, 38 A330 y 16 A350. Un primer A321 ya se encuentra construido y pintado en las instalaciones de Finkenwerden en Hamburgo y debiera ser la primera aeronave a entregar, misma que marcará también el inicio de una nueva era para la compañía iraní.

“Estamos encantados de haber alcanzado un acuerdo para avanzar una fase decisiva y comentar a recibir los nuevos aviones. Gratificante ha sido esta nueva ronda de cooperación con Airbus la que nos acercará para tener pasos prácticos que seguirán a la renovación de la flota de Iran Air”, indica Parvaresh. “Iran Air considera a este acuerdo un importante paso hacia delante en el fortalecimiento de nuestra presencia internacional en la aviación civil. Esperamos que este hecho muestre al mundo los objetivos comerciales de Irán y sus contrapartes pueden alcanzar más a través de la cooperación y la colaboración”.

“Este es un acuerdo histórico no sólo porque abre camino a la renovación de la flota de Iran Air”, agrega Fabrice Bregier. “El compromiso incluye también la formación de pilotos, operaciones aeroportuarias y gestión de tráfico aéreo, por lo que esto también es un significativo primer paso en la modernización general del sector de la aviación comercial en Irán”.

El acuerdo está sujeto a las condiciones impuestas por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros de los Estados Unidos (OFAC, por sus siglas en inglés) para todos aquellos productos que incluyan un 10% o más de componentes estadounidenses. Las licencias se otorgaron en septiembre y noviembre de 2016, luego de una estrecha colaboración entre las autoridades de la Unión Europea y los Estados Unidos, en las que Airbus también se hizo partícipe. El fabricante ha señalado que continuará actuando en pleno cumplimiento de las condiciones establecidas.

Según lo indicado por Parvaresh en enero 2016, el acuerdo original contemplaba un pedido por 21 aviones de la familia A320ceo, 24 de la familia A320neo, 27 A330ceo, 18 A330-900, 16 A350-1000 y 12 A380. De acuerdo con la agencia persa de noticias Mehr, los A380 simplemente “fueron retirados del contrato”, por lo que se genera un descuento en el pedido total que no supera los US$ 10 mil millones. La orden inicial estaba valorada en US$ 25 mil millones.

Con este pedido a Airbus más la orden efectuada días atrás a Boeing y otra adicional por venir con ATR, Iran Air tiene ya lista la renovación de toda su flota para atender los mercados regionales de baja demanda, corto y medio alcance, largo y ultra larga distancia. De esta forma, la principal compañía iraní ha dado un paso fundamental para avanzar en su reposicionamiento en el mundo moderno de la aviación mundial y aspirar en un futuro próximo a convertirse en una aerolínea global, tal como fue en la década de 1970.

La flota futura de Iran Air estará conformada por 46 A320 (ceo y neo), 38 A330 (ceo y neo), 16 A350, 50 Boeing 737 MAX 8, 15 B777-300ER y 15 B777-9, además de 20 ATR. 

martes, 13 de diciembre de 2016

Boeing e Iran Air oficializan pedido por 80 nuevos aviones en medio de una incertidumbre política

Por Ricardo J. Delpiano

Iran Air B747SP EP-IAC (Sharam Sharifi)
Foto: Shahram Sharifi
Tomando ventaja de un escenario todavía favorable, Iran Air y Boeing han cerrado oficialmente la compra de 80 aviones nuevos los que serán destinados a renovar la totalidad de la flota actual, además de proyectarla hacia el futuro. El pedido llega a poco más de dos meses de que el Gobierno de los Estados Unidos autorizase a los fabricantes de aviones de su país como de Europa, a vender aviones y repuestos a las líneas aéreas de la República Islámica.

El pedido realizado por Iran Air incluye a 50 B737 MAX 8, 15 B777-300ER y 15 B777-9. En su conjunto, la orden está valorada en US$16.600 millones a precios de lista. Boeing ha indicado que el pedido está basado en el Memorándum de Acuerdo alcanzado con la aerolínea en el mes de junio y sigue los términos de la licencia concedida a Boeing por parte del Gobierno de Estados Unidos.

La firma de la orden por nuevos aviones es un logro tanto para Iran Air como para la propia Boeing, en medio de un escenario de incertidumbre que vive la industria de la aviación vinculada con los Estados Unidos, tras la victoria de Donald Trump en las últimas elecciones presidenciales. Iran Air se asegura la renovación de su flota antes de que la administración Obama finalice su periodo, dificultando o eliminando cualquier posibilidad a una revisión o cancelación a lo acuerdos. Boeing, por su parte, también consigue un pedido importante en un momento crítico para el fabricante tanto en el ámbito de ventas como en amenazas programas emblemáticos de aeronaves.

Pese a que Boeing asegura que colaboró estrechamente con el Gobierno de los Estados Unidos durante todo el proceso de negociación y que sigue cumpliendo con los requisitos exigidos, existe la preocupación que la inestabilidad política que genera el factor Trump puede complicar la venta a Iran Air. En sus discursos, Donald Trump se ha opuesto abiertamente a los acuerdos alcanzados con Irán en el ámbito nuclear así como en el levantamiento de sanciones económicas que permite la venta.

Por ahora, los beneficios que genera la fabricación de aviones a Iran Air en términos de empleos es un recurso que Boeing puede utilizar para que la futura administración Trump mantenga intacto los acuerdos alcanzados, dado a que el Presidente electo se ha comprometido a estimular la economía y creación de empleo para los estadounidenses. Según Boeing, la orden de Iran Air creará decenas de miles de puestos de trabajo relacionados directamente con la producción y la entrega de los B777-300ER y cerca de 100.000 empleos en la cadena de valor en el sector aeroespacial durante todo el ciclo de entregas. Boeing estima entregar los primeros aviones hacia el año 2018.

En ese contexto, Boeing declara que para sus más de 13.600 socios proveedores y colaboradores en los 50 Estados del país supone un orgullo trabajar para mantener la primacía de los Estados Unidos en el sector aeroespacial mundial y crear empleo y oportunidades en las comunidades de todo el país. Actualmente, la cadena de suministro de Boeing mantiene más de 1.5 millones de empleos sólo en los Estados Unidos.

La orden con Iran Air es la primera que se efectúa desde la década de 1970 previa a la Revolución Islámica de 1979 y la toma de rehenes en la embajada estadounidense en Teherán, hecho determinante en la suspensión de las relaciones entre Irán y los Estados Unidos, como en la adopción de sanciones económicas.

Con el B737 MAX 8, Iran Air espera renovar la totalidad de aviones Fokker F100 y McDonnell Douglas MD80 que opera actualmente, además de ampliar la capacidad en rutas domésticas e internacionales de corto-mediano alcance. Por su parte, la adquisición de los B777-300ER brindará la oportunidad de retirar por completo la flota B747-200 que aún se encuentra operativa y ampliar la capacidad en vuelos de larga y ultra larga distancia, necesarias para recuperar la red histórica que la compañía mantenía hasta antes de 1979. En esa línea, se entiende la inclusión del B777-9 ya que por sus características y capacidad es un avión ideal para operar rutas de ultra largo alcance con vuelos sin escalas y sin restricciones significativas que pueda imponer la operación desde un aeropuerto ubicado a más de 3.000 metros de altura sobre el nivel del mar como lo es el de Iman Khoemeni de Teherán, desde donde se realizan los vuelos internacionales.

Además del pedido a Boeing, Iran Air mantiene un acuerdo con Airbus para la entrega de 21 aparatos de la familia A320ceo, 24 de la familia A320neo, 27 A330ceo, 18 A330-900, 16 A350-1000 y 12 A380. Ese acuerdo podría ser visto como complementario a la orden con el fabricante estadounidense o bien como una alternativa en caso de que factores políticos asociados al cambio de gobierno en los Estados Unidos impongan barreras, retrasos o modificaciones.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Iran Air se prepara para conformar su nueva flota; Airbus toma ventaja

Por Ricardo J. Delpiano

Iran Air A300-600R (A. Ruiz)
Foto: Alejandro Ruiz
Tras recibir la autorización del Gobierno de los Estados Unidos para que los fabricantes Airbus y Boeing puedan vender aviones a las líneas aéreas de Irán, fuentes de la industria aseguran que la principal compañía de ese país ha comenzado el trabajo para adquirir la nueva flota.

Ya esta semana, algunos medios iraníes comenzaron a señalar que Iran Air se encuentra negociando con Airbus los precios finales que tendrá la orden por 17 nuevos aviones, principalmente de los modelos A320 y A330. Un pedido que forma parte del acuerdo que el Gobierno de Irán firmó con Airbus en enero de este año por 118 aviones, luego de que la República Islámica viera levantada las sanciones económicas por parte de los Estados Unidos.

El acuerdo entre Irán y el fabricante europeo es por 21 aparatos de la familia A320ceo, 24 de la familia A320neo, 27 A330ceo, 18 A330-900, 16 A350-1000 y 12 A380. Si bien está dirigido a todas las líneas aéreas iraníes, es Iran Air la primera en beneficiarse ya que las otras compañías aún están bajo observación debido a posibles vínculos con actividades sospechosas.

Iran Air opera actualmente aviones A300, A310, A320, B747-200 y McDonnell Douglas MD80. La incorporación de A320 y A330 están en línea con la modernización operativa que ha realizado los últimos años. Ambos modelos constituyen aviones que permiten satisfacer la demanda y las características de las rutas actuales de la compañía tanto domésticas como internacionales, especialmente entre Irán y Europa o Asia. En un futuro más próximo, no se descarta que la compañía adquiera aviones de mayor capacidad o alcance con el fin de dar curso a un nuevo plan de expansión.

Desde los Estados Unidos, Boeing ha ofrecido un número de hasta 80 aparatos, incluyendo los B737 MAX y B777-300ER por un valor de US$ 17,6 mil millones, según indica el Wall Street Journal. Si bien no se descarta que el fabricante estadounidense también sea beneficiado con posibles pedidos, a echa de hoy no han trascendido mayores detalles sobre la posible cantidad de aeronaves a incorporar o bien negociaciones adicionales como si ha ocurrido con el constructor europeo.

Tanto Airbus como Boeing están interesadas en cerrar con acuerdos con Iran Air como con las distintas líneas aéreas iraníes, cuyo número aumenta significativamente bajo el inicio de esta nueva era para la aviación de ese país, iniciada con el levantamiento de sanciones económicas por parte de los Estados Unidos.

Pese a los acuerdos conseguidos durante la primera mitad del año, estos se han visto demorados producto de la falta de permisos para la venta por parte del Gobierno de Estados Unidos en relación a los negocios con Irán. La autorización llega a pocos meses de la próxima elección presidencial, cuyas cercanía en el tiempo o sus resultados podrían atrasar aún más la implementación de los acuerdos, especialmente para Boeing.

La aviación es fundamental en un país como Irán. Su territorio de 1.648.190 km2 con una geografía compleja con cordones montañosos largas distancias y grandes centros urbanos distribuidos por todo el país generan una demanda de viajes permanente, sin considerar el tráfico religioso, además del económico y turístico que se puede generar. La República Islámica de Irán tiene 80 millones de habitantes con una población de ingresos altos y gran educación que favorece la generación de polos de comercio e industria necesarios para el crecimiento del transporte aéreo.

Con una nueva flota de última generación, Iran Air planea renovar su actual parque de aeronaves, avanzar en temas de eficiencia operacional y desarrollar una expansión, que podría permitirle recuperar rutas históricas como las que operaba antes de 1979.

viernes, 29 de enero de 2016

Gobierno de Irán firma con Airbus por 118 nuevos aviones para renovar la flota de sus aerolíneas: Iran Air es la primera beneficiada

Por Ricardo J. Delpiano

Airbus_Family_flight_A330_A350_XWB_A380_air_to_air (Airbus)
Foto: Airbus
Una jornada histórica para la aviación iraní y para la aviación comercial mundial. Después de más de 30 años de bloqueos, Irán consigue un acuerdo para comprar aviones nuevos de fábrica hecho que marca un punto de inflexión en ámbitos políticos, comerciales y aeronáuticos.

Lo anterior, es una consecuencia directa del levantamiento de la mayoría de las sanciones impuestas unilateralmente al país después de 1979 luego de aprobar todos los acuerdos adoptados en materia nuclear.

La compra de aviones era un secreto a voces en las últimas semanas, el que fue aumentando en los días recientes cuando incluso, las propias autoridades iraníes anticiparon los planes de compra durante del Iran Aviation Summit desarrollado en Teherán entre los días 24 y 25 de enero.

Aprovechando el contexto de la visita oficial a Francia del Presidente de la República Islámica de Irán, Hassan Rouhani, representantes iraníes firmaron con Airbus dos acuerdos que contemplan pedidos nuevos y un amplio paquete de cooperación en materia de aviación civil. Los acuerdos se firmaron en presencia del Presidente francés, François Hollande en el Palacio del Elíseo de París, en presencia del propio Rouhani.

Como consecuencia, Iran Air se beneficiará con la adquisición de 73 aviones Airbus de fuselaje ancho y 45 de un pasillo único, además de la capacitación de pilotos y personal de mantenimiento, además de servicios de apoyo para facilitar la puesta en servicio de los nuevos aviones.

Según Farhad Parvaresh, presidente y CEO de Iran Air, la aerolínea recibirá 21 aviones de la familia A320ceo, 24 de la familia A320neo, 27 A330ceo, 18 A330-900, 16 A350-1000 y 12 A380. Todos estos aviones estarán destinados a reemplazar a los antiguos A300/A310, A320, Boeing 747-200/747SP y McDonnell Douglas MD80, homologando toda la flota de la principal aerolínea iraní con un mismo proveedor, familias de aeronaves que destacan por su comunalidad y alta eficiencia. Por consiguiente, Iran Air se convertirá en el nuevo operador del A380 a nivel global.

En Irán, la aviación es fundamental. Es un país extenso de 1.648.190 km2 con una geografía compleja con cordones montañosos largas distancias y grandes centros urbanos distribuidos a lo largo del territorio, generan una demanda de viajes permanente, todo sin considerar el movimiento religioso, económico y un turismo de gran potencial que espera un próximo despegue.  Además, la República Islámica posee más de 80 millones de habitantes, una población con ingresos altos y de gran educación, creando polos de desarrollo futuro para la industria.

Con los acuerdos con Airbus, Iran Air comienza un camino para recuperar el territorio perdido por décadas y que hoy está en las manos de compañías como Emirates, Etihad, Qatar Airways o Turkish Airlines. En ese sentido, los nuevos aviones entregan a la principal compañía iraní el potencial para convertirse en la nueva aerolínea global.

Iran Air A300-600R (A. Ruiz)
Foto: Alejandro Ruiz
Información desde la República Islámica, indicaría que la compañía ya estaría planificando recuperar rutas históricas uniendo Teherán con las principales capitales de Europa, volver a aterrizar en Norteamérica, mejorar su red asiática e incluso llegar hasta Australia.  Cabe recordar que hasta antes de 1979, Iran Air mantenía una red de alcance global que llegaba hasta Estados Unidos por Occidente y a varios países en Asia, muchos en el Lejano Oriente. En esos tiempos, los viajeros podían conectar en Teherán de una manera directa similar a como hoy muchos viajeros las realizan en ciudades como Abu Dhabi, Dubái, Doha o Estambul.

“Los cielos se han despejado para los pasajeros aéreos de Irán y es un motivo de orgullo para Airbus volver a recibir de nuevo a la aviación comercial iraní en la comunidad de aviación civil internacional. Hoy se da un gran paso para la renovación y modernización del sector de aviación comercial de Irán, y Airbus está preparada para desempeñar su papel para ayudar a llevarla a cabo,” ha dicho Fabrice Brégier, Presidente y CEO de Airbus.

Por ahora, el acuerdo firmado con el fabricante europeo incluye sólo a Iran Air. Se espera que en el futuro, otras aerolíneas iraníes como Iran Aseman, Mahan Air u otras, puedan beneficiarse también de la llegada de nuevo material aéreo y seguir el camino adoptado por su competidora en un corto a mediano plazo.

Paralelamente, el ministro de Carreteras y Desarrollo Urbano, Abbas Ahmad Akhoundi, ha firmado un amplio acuerdo de cooperación en el marco de la modernización del sector de aviación civil del país con el fin de apoyar el desarrollo de servicios de navegación aérea (ATM), las operaciones aeroportuarias y la aeronavegación, armonización reguladora, formación técnica y académica, mantenimiento, reparación y cooperación industrial.

Los dos acuerdos firmados surgen como parte de la implementación del JCPOA (Joint Comprehensive Plan Of Action – plan integral de actuación conjunta) el día 16 de enero de 2016, y de las reglas y directrices relacionadas con dicho plan.

La tarea asumida por el Estado es un rol natural y adecuado para volver poner a Irán a la vanguardia de la aviación global. En este proceso, el trabajo que el Estado puede hacer es fundamental y doble. Primero para crear un marco regulatorio que fomente y de garantías a la inversión, a sus aerolíneas y promueva los planes de desarrollo en materia de infraestructura y en segundo lugar, para generar las confianzas hacia el exterior que reviertan las imágenes negativas que por años dominaron a la población occidental.

La antigua Persia es un país que invita a ser descubierto. A través de Airbus, su aviación comienza a prepararse para acercar a Irán al mundo y al mundo a Irán.

lunes, 18 de enero de 2016

Occidente levanta sanciones a Irán y abre una gran oportunidad para su industria aérea

Por Ricardo J. Delpiano

Islamic Republic of Iran A340-300  Meraj Air (Mehrad Watson)
Foto: Mehrad Watson - Persian Spotters
Tener la posibilidad de volar antiguos aviones Boeing o los primeros modelos Airbus podrá ser sólo un recuerdo en los próximos años, luego de que los países de Occidente, especialmente Estados Unidos, decretaran el término de las sanciones a Irán impuestas unilateralmente en tras los hechos de 1979 y la posterior Revolución Islámica.

El levantamiento de la mayoría de las sanciones se da luego de que Irán cumpliera con los acuerdos adoptados en materia nuclear con el grupo 5+1 (Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Rusia y China) en julio 2015, proceso avalado por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). Este acontecimiento constituye un punto de inflexión en las relaciones entre la República Islámica y el mundo occidental, abriendo un sinnúmero de oportunidades que comienzan a atraer a inversionistas de distintas partes del mundo. Para su aviación y su industria es el comienzo de una nueva y prometedora era que podría generar el ingreso de nuevos actores al mercado global.

Como consecuencia directa del fin de las sanciones, el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, autorizó al Secretario de Estado para que permitiese la exportación de aeronaves civiles y repuestos a las aerolíneas iraníes, además de otros bienes de consumo, tecnología y otros servicios.

En el caso de los Estados Unidos, al decisión favorece directamente al principal exportador de ese país, Boeing, pero no es el único. Desde la Unión Europea, Airbus también ve con esperanzas el fin de las sanciones a la antigua Persia y hasta el momento, es la que corre con cierta ventaja dado que en los últimos años las aerolíneas iraníes han conseguido renovar material con aviones del fabricante europeo.

Irán es una potencia regional con alcance global por donde se mire, más allá de la visión impuesta y desprestigiada creada por Occidente post 1979. Es el decimoctavo país más extenso del mundo con 1.648.190 km2, la segunda economía en África y Medio Oriente con una población altamente educada conformada por más 80 millones de personas. Ciudades como Teherán, Shiraz, Esfahan, Mashad o la isla de Kish, entre otras, son centros urbanos, económicos, religiosos y vacacionales que generan una demanda constante.

Heredera de un pasado histórico invaluable, con miles de tradiciones y etnias por descubrir, además de una población que se caracteriza por su amabilidad y hospitalidad, Irán es un país que invita constantemente al viajero. A esto se suma el factor petróleo, producto que Irán volverá a exportar generando millones de dólares para su economía.

Con estos antecedentes, largas distancias que cubrir, la necesidad de conectarse con el mundo y una geografía compleja, la aviación es el medio de transporte por excelencia en ese país. De ahí que el nuevo escenario geopolítico sea tan esperanzador para la aviación global.

Oportunidad para los fabricantes

Iran Air A300-600R (A. Ruiz)
Foto: Alejandro Ruiz
Conscientes de la necesidad de las aerolíneas iraníes por renovar su flota, los fabricantes de aviones son los que podrían recibir los primeros y grandes beneficios tras el término de las sanciones.

En julio de 2015, un reportaje de Bloomberg indicaba que al menos se necesitarían 100 aviones para reemplazar el parque actual, lo que representaría un inversión inicial en US$ 20 mil millones. En el Salón Aeronáutico de París 2015, el ministro de Transporte de Irán indicó que el número podría ser mayor llegando hasta las 400 unidades, una cantidad no exhorbitante si se incluye el desarrollo futuro de las aerolíneas en vuelos domésticos e internacionales.

Las aerolíneas iraníes han utilizado generalmente un material de vuelo congelado en el tiempo en los años 70, como los B727, B747-100/-200/SP o los A300. Si bien algunos ya no vuelan o están en proceso de retiro, las compañías aéreas han conseguido introducir material más moderno como los Fokker F100, BAe146 o versiones más modernas como los A320, A340-300/-600, entre otros que salen de las flotas de otras aerolíneas.

En el ambiente aeronáutico se menciona que existen potenciales compras en curso tanto para Airbus como para Boeing. Junto a estos, los constructores de aviones regionales como Bombardier, Embraer y Sukhoi no descarta ser parte también del nuevo mundo iraní.

Citado por Farsnews en julio 2015, Mohammad Khodakarami, delegado en Jefe de la Organización de Aviación Civil de Irán, indicó que “Airbus y Boeing están esperando los resultados de la implementación del acuerdo nuclear para aparecer en Irán antes de que comience un nuevo capítulo de cooperación”.

Las aerolíneas

Con un 80 millones de personas, una demanda de ingresos altos, centros urbanos distribuidos a lo largo del país, una importante comunidad iraní en el exterior, las aerolíneas son algo fundamental.

El mercado aéreo iraní está conformado por varias aerolíneas. Iran Air, Mahan Air e Iran Aseman, son las principales cada una con 35, 45, y 32 aviones respectivamente. La estatal Iran Air es el principal operador y el más emblemático por ser el más antiguo. Mahan Air es una aerolínea privada con mayor parque aéreo y mayor capacidad del mercado. Tanto Iran Air como Mahan son los principales operadores en rutas domésticas e internacionales. Iran Aseman como las más recientes como Zagros Airlines, Kish Air, ATA Airlines, Caspian Airlines, Meraj Air, Qeshm Air o Taban Air, tienen un rol prácticamente doméstico y en algunos casos adscritos a algunas rutas específicas.

Irán no posee aerolíneas de bajo costo y tarifas bajas (LCC) pero si es atendido por algunas de este tipo como Air Arabia, flydubai o Pegasus Airlines. Considerando sólo sus características generales, el país podría ser en el futuro un potencial candidato a desarrollar aerolíneas de bajo costo beneficiando a la población y creando un dinamismo interesante en el mercado en los próximos años.

Con las sanciones impuestas por Occidente, las aerolíneas iraníes quedaron marginadas del sistema aeronáutico mundial y fueron prácticamente baneadas para los viajeros occidentales, independiente de los esfuerzos que cada una realizaba en materia de seguridad y servicios. Habitualmente, los pasajeros occidentales tenían referencias de las aerolíneas iraníes por sus accidentes e incidentes y por operar con aviones antiguos que eran atracciones para miles de entusiastas de la aviación.

Hasta antes de 1979 y de la era de las aerolíneas globales como Emirates, Etihad, Qatar Airways o Turkish Airlines, Iran Air mantenía una red de alcance global que llegaba hasta Estados Unidos por Occidente y a varios países en Asia, muchos en el Lejano Oriente. En esos tiempos, los viajeros podían conectar en Teherán de una manera directa similar a como hoy muchos viajeros las realizan en ciudades como Abu Dhabi, Dubái, Doha o Estambul.

Los aeropuertos

Irán posee una infraestructura conformada por 67 aeropuertos. Los más destacados son los de Mehrabad (doméstico) e Imam Khoemeni (internacional) en Teherán, Mashad, Esfahan y Shiraz. La empresa estatal Iran Airports Holding Company (IAHC) planea desarrollar 27 aeropuertos para atender el crecimiento potencial del tráfico que se avecina para los próximos años, incluyendo los terminales aéreos de la capital.

Según CAPA (Centre for Aviation) y con datos antes del levantamiento de las restricciones, el mercado aéreo iraní posee un tráfico anual de 47 millones de pasajeros por año con un crecimiento 6%. Si los augurios se confirman, esta tasa de crecimiento podría verse incrementada significativamente en los próximos años independiente del modelo de negocios que las aerolíneas desarrollen.

¿Un posible nuevo hub global?

THR Mehrabad (Mehrad Watson)
Foto: Mehrad Watson - Persian Spotters
Con su enorme mercado, Irán puede estar ad portas de convertirse en un nuevo hub global en el mediano plazo siguiendo los caminos adoptados por su vecinos del sur como Qatar o los Emiratos Árabes Unidos.

Ubicado en una zona estratégica que puede servir de puente entre Oriente y Occidente, así como entre el Norte (Rusia y la CIS) y el sur (África), las aerolíneas y los aeropuertos iraníes pueden atender sin problemas los tráficos punto a punto como las conexiones internacionales, con Teherán como un futuro megahub cuyos dos aeropuertos (Mehrabad e Iman Khoemeni) pueden atender separadamente los tráficos internacionales y domésticos según las capacidades de su infraestructura.

A diferencia de los emiratos, Irán tiene la oportunidad de construir un hub global sin depender exclusivamente del tráfico de conexión dándole al país un rol más fuerte frente a sus competidores.

Actualmente, el tráfico aéreo desde/hacia Irán está gestionado principalmente a través de Dubái, Doha o Estambul y debiera seguir así en los próximos años, además de la contribución que puedan las aerolíneas extranjeras que han anunciado su reingreso al país como Air France (ya anunciado) o KLM y de los incrementos de capacidad que otras que ya operan puedan realizar.

Para conseguir esa ambiciosa meta en el competitivo mundo de la aviación comercial global, el rol del Estado iraní es fundamental y doble. Primero, para crear un marco regulatorio que fomente y de garantías a la inversión, a sus aerolíneas y promueva los planes de desarrollo en materia de infraestructura y en segundo lugar, para generar las confianzas hacia el exterior que reviertan las imágenes negativas que por años dominaron a la población occidental. En un país que invita a ser descubierto, los viajeros que han recorrido sus ciudades y sus paisajes como los que lo harán en los próximos años, tendrán también un rol no menor.

Con un gran potencial, una alianza intersectorial entre actores públicos y privados con directrices claras desde el Estado, puede ser un camino adecuado que de a Irán, a su aviación, a su economía y a su gente un nuevo aire.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Iran Air jubila al B747SP: el “Jumbo Jet acortado” se despide de los vuelos comerciales

Por Ricardo J. Delpiano

B747SP EP-IAC de Iran Air. Foto: Shahram Sharifi
Luego de 38 en servicio exitoso servicio comercial y un exitoso récord de seguridad, Iran Air retiró hoy el último Boeing 747SP de pasajeros activo del mundo. Con su salida de la flota iraní, se cierra otro capítulo más en la historia de la aviación comercial.

Para despedir a la aeronave, Iran Air programó un vuelo especial desde el aeropuerto Mehrabad en Teherán, que incluyó un tour de una hora sobre la capital persona, acceso a la cabina de mando durante el vuelo, catering especial y una sesión fotográfica, todo perfectamente organizado para dejar un buen registro de este clásico avión.

El retiro del B747SP generó gran interés entre las personas, especialmente fotográfos y entusiastas de la aviación de todo el mundo, quienes en poco tiempo, agotaron las reservas para este último vuelo. En el aeropuerto de Mehrabad, autoridades iraníes permitieron a los spotters (como se conoce a los fotógrafos aeronáuticos) acceder a la plataforma para poder fotografiar la aeronave desde cualquier ángulo posible.

Boeing desarrolló el B747SP (Special Performance) como una variante acortada del clásico B747, ideal para rutas de ultra larga distancia y pero sin una excesiva capacidad. La variante incorporó dimensiones distintas, entre las que destacan un fuselaje 14,3 metros más corto que el B747-200, una estructura más ligera en el ala y fuselaje, un plano vertical más alto, con timón de doble gozne y nuevos flaps de borde de salida. Su peso máximo de despegue (MTOW) era de 315.517 Kg. y podía transportar entre 276 y 331 pasajeros en rutas sin escalas de 10.840 a 12.325 kilómetros de distancia.

El primer B747SP voló el 4 de julio de 1975 y en mayo de 1976, obtuvo su certificado de operación iniciando ese mismo año los vuelos comerciales con Pan Am, su primer cliente. En sus primeras operaciones, el B747SP fue clave para el desarrollo de rutas sin escalas entre la costa oeste de los Estados Unidos y Australia o entre Sudáfrica y Australia.

Boeing fabricó sólo 45 unidades y aproximadamente once compañías lo utilizaron entre las que destacan American Airlines, Aerolíneas Argentinas, Braniff, Pan Am, Qantas, TWA y la propia Iran Air. A la fecha, sólo unos pocos permanencen activos como transporte VIP para Reinos de Arabia Saudita, Bahrain, Omán y Qatar, mientras un ejemplar es utilizado por la NASA para trabajos de investigación en el proyecto SOFIA.

Iran Air adquirió cuatro unidades del B747SP entre 1976 y 1977, siendo una de las primeras aerolíneas en ponerlo en servicio comercial con un vuelo sin escalas entre Teherán y Nueva York (JFK). Después de 1979, las operaciones de este avión quedaron reducidas principalmente a rutas asiáticas como Beijing o Tokio, aunque también fue utilizado en selectos destinos en Medio Oriente. Con el B747SP, Iran Air realizó también el emblemático servicio Teherán – Damasco – Caracas en cooperación con la estatal venezolana Conviasa. Este año, sólo un avión se encontraba activo (EP-IAC) y estaba asignado exclusivamente a la ruta Teherán – Kuala Lumpur.

A pesar de las sanciones económicas de Occidente, toda la flota B747 de Iran Air estuvo en perfecto estado con un récord de seguridad, hecho que demuestra la alta capacidad técnica y humana de la compañía.

En enero de este año, Iran Air jubiló a otro clásico de la aviación: el último B747-100, por lo que su flota de Jumbo Jets sólo queda conformada por cuatro ejemplares de la versión -200.

jueves, 9 de enero de 2014

Iran Air dice adiós al último Boeing 747-100 del mundo

Por Ricardo J. Delpiano

El EP-IAM llegando a Londres Heathrow. Foto: egcc
Luego de 35 años de servicio ininterrumpido y un historial impecable, Iran Air retiró el último Boeing 747-100 en el mundo, poniendo fin al primer modelo del clásico “Jumbo Jet”. Con un vuelo ferry entre los aeropuertos de Mehrabad e Imam Khoemeini, ambos ubicados en la capital Teherán, la principal compañía iraní despidió a uno de los emblemas de la aviación comercial mundial.

El retiro de la aeronave se da a sólo días del retiro de otro clásico –el Douglas DC-9 de la flota de Delta-, del primer centenario de la aviación comercial y a sólo dos semanas que el  modelo B747-100 cumpliese 44 años de servicio comercial.

La salida de este avión se une a otros retiros emblemáticos que han ocurrido en los últimos meses como por ejemplo, el B707, los B727-200F por parte de FedEx a mediados del año pasado o de la rápida desprogramación de los B737-200Adv, una señal que muestra los avances de la industria y de las oportunidades que esta genera para que las aerolíneas pueden adquirir material más moderno.

La aeronave encargada de cerrar este capítulo fue el B747-100 EP-IAM, el que despegó desde Mehrabad a las 10:45 para aterrizar sólo 10 minutos después en Imam Khoemeini, donde será estacionado en una de las posiciones de carga del aeropuerto.

Fue incorporada en 1979 como parte de los equipos que habían sido ordenados durante el Gobierno del Sha Reza Pahlevi, para dotar a Iran Air de una flota moderna capaz de unir al país con las principales ciudades del mundo, con servicios que iban desde Norteamérica hasta Australia. Su incorporación se dio en plena Revolución Islámica y desde entonces se convirtió en un símbolo de la aerolínea.

A pesar de las sanciones económicas y diplomáticas impuestas a Irán, que significan hasta el día de hoy problemas para sus aerolíneas para adquirir repuestos o renovar material, el EP-IAM mantuvo un récord de seguridad insuperable. Un símbolo de la capacidad técnica y humana que conforma el equipo de Iran Air y de otras aerolíneas del país el mismo que mantiene en servicio grandes clásicos de la aviación comercial moderna, que año tras año atraen invitan a entusiastas de aviación a viajar a Irán sólo para volar en sus aviones.

El B747-100 fue el primer modelo del “Jumbo Jet”. Su producción comenzó el 14 de abril de 1966 tras un pedido de Pan Am por 25 unidades, aerolínea que lo puso en servicio el 21 de enero de 1970. Para Iran Air, el B747-100 fue la herramienta precisa para reforzar sus operaciones de larga distancia en Asia, Australia y Norteamérica, así como otras de alta densidad a Europa y Medio Oriente, además de vuelos domésticos. Su incorporación permitió renovar la flota de B707 y lanzar nuevos servicios sin escalas, en una época en que la aerolínea era considerada un referente para la industria.

Tras la Revolución Islámica, las operaciones de Iran Air se reestructuraron en función al nuevo entorno político que significó durante los años siguientes -y hasta el día de hoy-, la contracción significativa de su red. Las sanciones de Occidente al país islámico y las restricciones de ruido en muchos aeropuertos, dejaron a los B747 de la compañía en rutas específicas en Irán, así como vuelos a Arabia Saudita, el Emirato de Dubái, China, Japón o Malasia.

Actualmente, Iran Air posee una flota conformada por cuatro Airbus A300-B2, cuatro A300-600R, dos A300-600F, dos A310-200, dos A310-300, cinco A320, tres B727-200Adv., tres B747-100, dos B747-200F, cuatro B747SP y 16 Fokker 100.

El acercamiento político entre el nuevo Gobierno de Irán y los países de Occidente durante los últimos han abierto una luz de esperanza para que Iran Air, como otras compañías como Iran Aseman o Mahan Air, puedan adquirir material moderno de última generación o incluso ir retomando operaciones históricas a países en Europa, Canadá o incluso los Estados Unidos.