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viernes, 1 de febrero de 2019

Aerolíneas Argentinas se suma a la tendencia y lanza tarifas con uso de los servicios adicionales

Por Ricardo J. Delpiano

Aerolineas Argentinas B737 MAX 8 tail (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Como parte de su respuesta al ingreso de las líneas aéreas de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés) en su principal mercado, Aerolíneas Argentinas modifica su estructura tarifaria para atender una mayor segmentación y personalización del pasaje, además de explorar oportunidades para incrementar los ingresos. Las nuevas tarifas se implementarán de manera gradual comenzando por las rutas desde Buenos Aires (EZE) hacia Bogotá y Punta Cana que desde esta semana cuentan con los nuevos precios.

Disponible desde los últimos días de enero, las distintas categorías disponibles no difieren en sus nombres actuales; “Promo”, “Base”, “Plus”, “Flex”, “Promo Club Cóndor”, “Club Cóndor”; pero si varían en la cantidad dependiendo del tipo de avión asignado a la ruta. Si una ruta es operada por un avión de fuselaje ancho se incluye la opción de Business Class correspondientes a los precios “Promo Club Cóndor” y “Club Cóndor”, si la ruta es atendida por un equipo de un solo pasillo son cinco alternativas donde las opciones de Business Class se reemplazan por una “Club Economy” en vuelos internacionales, que debieran quedar sólo en los servicios realizados por Boeing 737 MAX 8.

La fórmula de Aerolíneas Argentinas comparte la fórmula utilizada por LATAM, es decir, una serie de tarifas con distintos servicios adicionales incluidos o no incluidos, pero que el pasajero, mediante previo pago, puede agregar de acuerdo con las necesidades de su viaje. Así, la opción “Promo” corresponde a una tarifa básica económica que sólo permite un equipaje de mano. Si desea agregar servicios como despachar equipaje en cabina deberá abonar un pago adicional. No tiene disponible la posibilidad de cambiar la fecha de viaje, seleccionar asientos, derecho a devolución y beneficios en los programas de lealtad. Para clase Economy, la tarifa más amplia y con más beneficios corresponde a la “Flex”, mientras que en Business Class es la “Club Cóndor” disponible para vuelos internacionales.

Con el fin de mantener la lealtad de los pasajeros frecuentes, Aerolíneas Argentinas respetará los beneficios de las categorías más altas de su programa independiente de la tarifa que escojan. Por ejemplo, podrán despachar equipaje de manera gratuita.

Como en otras aerolíneas, el uso de los servicios adicionales (ancillary revenues) es una práctica antigua que va más allá del viaje en avión. Las modificaciones representan una sumatoria de estos servicios. Entre los servicios complementarios que Aerolíneas Argentinas ofrece están la compra de equipaje adicional, upgrades, reservas de hotel y autos, venta de acceso al salón VIP Salón Cóndor, asistencia al viajero, excursiones, transporte de mascotas, extensión del vencimiento de la reserva, entre otros. Ahora se agrega el equipaje en bodega, los asientos, etc. “Vos viajás, vos elegís”, es el lema utilizado para estos propósitos.

El cambio en la estructura tarifaria con la inclusión de los servicios adicionales pagos es la segunda respuesta que realiza Aerolíneas Argentinas para enfrentar la llegada de las LCC a su país. La primera decisión se toma en 2018 y que considera la reconfiguración de 31 B737-800 para dejarlos sólo con una Economy Class de 186 a 189 asientos lo que representa un aumento de 10,0% en la capacidad en comparación con los 170 asientos que estos aviones llevan hoy en dos clases de servicio (Club Economy y Economy Class). Los B737 MAX 8 por el momento no serán reconfigurados.

Como en otros mercados, Aerolíneas Argentinas es una línea aérea tradicional que está obligada adaptarse para enfrentar una competencia LCC significativa que está llamada a generar desafíos no menores comenzando por las rutas domésticas que son su principal mercado. Cabe recordar que al ingreso de Flybondi, se agrega la llegada de Norwegian y a partir de mediados de año, JetSMART, lo que representa tres nuevos operadores con una alta capacidad de acción comercial. Paralelamente, hay que agregar los cambios ya implementados por LATAM. En vuelos internacionales, la competencia también no es menor especialmente en mercados cercanos como Brasil o Chile de parte de Azul, GOL, LATAM, JetSMART o SKY, entre otras.

Con una nueva estructura tarifaria, Aerolíneas Argentinas espera mejores oportunidades en medio de la transformación que vive la industria del transporte aéreo en la región. Al igual que el retrofit de sus aviones de fuselaje angosto, la decisión respecto a los precios es coherente, acertada y necesaria si se quiere incrementar la cantidad de pasajeros. Durante el Foro de Líderes de la Asociación Latinoamericana y el Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), celebrado en Buenos Aires en noviembre de 2017, ejecutivos de la firma estatal trasandina adelantaban que para competir iban a realizar una serie de acciones principalmente relacionadas con una mayor segmentación para atraer a nuevos usuarios al viaje en avión.

martes, 14 de agosto de 2018

Desregulación tarifaria en Argentina impulsa ventas de vuelos y una mayor competencia

Por Ricardo J. Delpiano

Aerolíneas Argentinas B737 MAX 8 interior (Edgardo Gimenez Mazó)
Foto: Edgardo Gimenez Mazó - Aviacionline
La verdadera “revolución de los aviones” que promueve la administración del Presidente Macri va a comenzar a manifestarse con todo, luego de que su administración pusiera término a la banda tarifaria mínima de los pasajes en vuelos domésticos. Si bien no es total, los operadores y usuarios empiezan a registrar beneficios con un escenario más competitivo en todos los frentes.

De acuerdo con las cifras de la industria en Argentina, se habrían vendido alrededor de 3.000 pasajes en avión por hora durante la primera semana de ventas bajo el nuevo esquema. A nivel general los operadores aéreos están registrando incrementos más significativos en la tasa de ventas, con aumentos que alcanzan al 1.000% en comparación con las ventas anteriores, además de la posibilidad de lanzar promociones únicas que no se habían visto en el vecino país con los operadores de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés) por primera vez ofreciendo sus precios de descuento.

En la primera semana, Aerolíneas Argentinas habría vendido más de 400.000 tickets cifra concordante que acompaña con los datos entregados por la empresa, que en su primer día de desregulación, asegura haber emitido 120.000 reservas de las cuales 66.000 corresponden a las primeras tarifas promocionales mientras que las restantes 54.000 a pasajes a precios normales. “Son pasajeros entusiasmados con la posibilidad de volar que decidieron reservar tickets aún sin descuento. Habitualmente se hacen 33.000 reservas diarias en la compañía, pero aquí se sumaron 21.000 clientes que reservaron pasajes con tarifa plena”, dice la compañía en un comunicado con fecha 02 de agosto.

La situación es similar con LATAM que en las primeras 24 horas de venta sin banda tarifaria vende un 1.000% más con 33.000 pasajes en los destinos domésticos. Además, comienza hacer uso de promociones canje con millas para los pasajeros socios del programa de lealtad LATAM Pass y tarifas de descuento. En el caso de Flybondi, se emiten 31.076 pasajes en el primer día con precios que alcanzaban a los AR$199 por tramo ida y vuelta con impuestos incluidos y equipaje de mano ligero.

El fin de la banda tarifaria mínima se materializa el 01 de agosto con la resolución 656/2018 que en su artículo número 1 del 30 de julio de 2018 indica: “Autorizase a los explotadores de servicios regulares de transporte aéreo interno de pasajeros, a partir de las cero (0) horas del día siguiente a la publicación de la presente resolución en el Boletín Oficial de la República Argentina, a aplicar tarifas inferiores a las tarifas de referencia vigentes para las ventas de pasajes aéreos de ida y vuelta que se realicen con más de treinta (30) días de anticipación”. Inicialmente, se había fijado el fin de la banda tarifaria para el 15 de agosto.

El término del piso mínimo es uno de los logros más significativos que el Gobierno del Presidente Macri ha realizado en Argentina. Se entiende como parte de los esfuerzos para potenciar a la aviación como un elemento de desarrollo económico y social en el país con miras a duplicar la cantidad de pasajeros que actualmente utiliza este medio de transporte.

Pese a ser un país de grandes distancias, con distintos centros productivos distribuidos a lo largo del país y una intensa actividad turística, la aviación no se encuentra del todo desarrollada como medio de transporte. Por mes, apenas entre 1 y 1,3 millones de pasajeros viaja en avión dentro de Argentina, lo que representa un mercado de alrededor 13 millones de personas por año. Una cifra baja considerando que el país posee un PIB per cápita de US$14.402 y una población de más de 40 millones. En Argentina, la tasa de viajes en avión por habitante es de 0,50, muy inferior a la de países como Perú con 0,54, Colombia con 0,7 y Chile con más de 1,0.

Casi sin restricciones tarifarias, se espera que los operadores mejoren sus ingresos por ventas impulsados por el desarrollo de políticas de incentivos, que a través del factor precio puedan favorecer a que más pasajeros accedan con anticipación a pasajes aéreos de descuento. Como consecuencia, es de esperar que los factores de ocupación aumenten a partir del mes de septiembre, así como la cantidad de pasajeros transportados que alienten a introducir una mayor oferta.

El nuevo escenario favorece una mayor competencia por parte de los actuales operadores como por el ingreso de otros nuevos, especialmente en el segmento LCC. Para los próximos meses se debiera concretar el retrasado proyecto de Norwegian Air Argentina y la instalación de JetSMART, prevista para 2019. Por su parte, las líneas aéreas ya establecidas podrían incrementar capacidad por vuelo, sumar equipos adicionales y de ser factible, introducir equipos de mayor tamaño más eficientes que favorezcan la reducción del costo por asiento (CASK). 

sábado, 28 de abril de 2018

Aerolíneas Argentinas cambia la configuración de sus B737-800 para hacerlos más competitivos

Por Ricardo J. Delpiano

Aerolíneas Argentinas B737-800 interior (Gaston Doval)
Foto: Gastón Doval 
Como una respuesta directa a un entorno más competitivo y desafiante, por la multiplicidad de actores con nuevos modelos de negocios más agresivos, Aerolíneas Argentinas anuncia la reconfiguración de sus aviones Boeing 737-800. La decisión informada por su propio CEO Mario Dell’Acqua, ese entiende como una decisión lógica que no sólo da respuesta al nuevo escenario que la línea aérea enfrenta sino que espera enfocar su producto a una realidad más adecuada para el mercado doméstico argentino y las rutas sudamericanas.

Con una inversión estimada en US$15 millones, Aerolíneas Argentinas espera reconfigurar los 31 B737-800. La reconfiguración considera eliminar la sección de Club Economy (Business Class para vuelos domésticos y sudamericanos), conformada por ocho asientos, y reemplazarla por una cabina única de Economy. De esta manera, la capacidad de esta flota pasará de los actuales 170 asientos a un máximo de 186-189 asientos, lo que se traduce en un incremento de 10% en la cantidad de pasajeros transportados. Serán 500 asientos adicionales equivalentes a tres aviones adicionales.

Por el momento, la flota de B737 MAX 8 recientemente incorporada no se vería afectada por la medida, dado que estos aviones serán asignados a rutas de más larga distancia como Buenos Aires (EZE) – Punta Cana, por ejemplo, u otras rutas sudamericanas en donde una clase Business puede ser más necesaria o valorada por los pasajeros.

Con esta medida Aerolíneas Argentinas da un paso lógico y necesario que le permite disminuir sus costos (CASK, por ejemplo) y ofrecer un producto más acorde a la realidad de los vuelos de corto-medio alcance. Según la empresa, la acción generará ahorros al Estado (propietario de la línea aérea) por US$73 millones hacia 2020.

El proceso de reconfiguración de interiores comienza en el mes de junio en los talleres de la propia empresa en Buenos Aires. Para fines de año, espera contar con al menos 20 B737-800 reconfigurados y el resto de los aparatos para el transcurso del año 2019. De esta manera, el plan de trabajo asegura contar con los ahorros prometidos en la fecha que correspondan.

La medida se califica como coherente y necesaria para que Aerolíneas Argentinas pueda desempeñarse mejor y sea capaz de introducir innovaciones comerciales en sus vuelos de corta y media distancia, como por ejemplo, una mayor segmentación del pasaje con precios más económicos. Así, puede responder o competir con las ofertas de las líneas aéreas de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés), además de una creciente competencia de parte de otras líneas aéreas que operan en o hacia Argentina.

En el Foro de Líderes de la Asociación Latinoamericana y el Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) que se celebró en Buenos Aires en noviembre pasado, Aerolíneas Argentinas había adelantado que parte de las acciones para este año serían buscar una mayor segmentación del pasaje y otras transformaciones para seguir compitiendo. “Tenemos un plan para competir con este nuevo tipo de mercado y consiste en segmentar más para atraer a un nuevo colectivo (de pasajeros) a viajar en avión. Somos (Argentina) uno de los países de la región con los niveles per cápita más bajos. Si bien no es el menor, estamos en la mitad de lo que tiene Chile y un poco menos que en Colombia”, comentaba Diego García, gerente comercial de la estatal trasandina, en relación al surgimiento de las LCC en la región.

Al incluir la totalidad de la flota B737-800 en la reconfiguración de los aviones, la línea aérea se asegura una estandarización que brinda una completa flexibilidad al momento de programar un avión en una ruta doméstica e internacional. En un futuro y si lo considera conveniente, la nueva configuración permitiría instalar también una cabina flexible con una clase Premium en los mismos asientos de Economy y con una simple separación, tal como ocurre en los vuelos de corto alcance de Europa o como lo hace LATAM en rutas internacionales sudamericanas operadas con su flota de fuselaje angosto.

Para el pasajero, la densificación de los B737-800 no debiera representar una penalización en la confortabilidad dado que el incremento de la cantidad de asientos es por la eliminación de la sección Club Economy y no por una reducción significativa de la separación entre las filas.

Actualmente, la flota de corto-medio alcance de Aerolíneas Argentinas está conformada por ocho B737-700 en proceso de retiro, 31 B737-800 y cuatro B737 MAX 8.  Por el momento, la flota de Embraer ERj190 de Austral no se verá incluida en la reconfiguración de interiores debido a que la empresa está evaluando su retiro, el cual probablemente ocurra con una ampliación de la flota B737. 

viernes, 2 de febrero de 2018

Aerolíneas Argentinas se suma a la tendencia mundial al acordar un Joint Business Agrement con Alitalia

Por Ricardo J. Delpiano

Aerolíneas Argentinas A330-200 EZE (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Con el fin de fortalecer su posición en el mercado y explorar sinergias a futuro, Aerolíneas Argentinas y Alitalia acordaron establecer un acuerdo de negocio conjunto o Joint Business Agreement (JBA, por sus siglas en inglés) para potenciar la conectividad ente Argentina e Italia. Se trata de un movimiento mediante el cual ambas empresas esperan unir esfuerzos para potenciar una de sus rutas más atractivas y enfrentar en conjunto la futura competencia de bloques que se está formando entre operadores de Europa y Sudamérica.

La propuesta de JBA surge como resultado de una evolución del acuerdo de código compartido que Aerolíneas Argentinas y Alitalia firmaron en 2017, siendo el primero en su tipo que involucra a una empresa argentina. La asociación sería también la primera de Argentina. Con la profundización de las relaciones comerciales, las dos compañías esperan no sólo compartir ganancias sino que también expandir las oportunidades para los pasajeros con una mayor capacidad en la ruta Buenos Aires (EZE) – Roma.

“Este fortalecimiento de la cooperación con Aerolíneas Argentinas presenta una gran oportunidad de crecimiento”, dice Massimo Iraci, COO de Alitalia. “Esperamos ofrecer una mayor cantidad de destinos con el liderazgo de la línea aérea argentina”.

Para Mario Dell’Acqua, CEO de Aerolíneas Argentinas, la propuesta de JBA se entiende como una consolidación del negocio internacional de la compañía de una manera inteligente aprovechando la alianza estratégica que posee con Alitalia. “Buscamos mejorar el “puente aéreo” entre Argentina e Italia con beneficios para la libre competencia y libre elección de los consumidores”.

Alitalia opera diariamente entre Roma y Buenos Aires (EZE) ofreciendo una capacidad de 4.102 asientos por semana. Aerolíneas Argentinas por su parte, realiza también vuelos diarios con una oferta por semana de 3.808 asientos en ambos sentidos. Como resultado, la oferta combinada de las dos líneas aéreas será de 7.910 asientos por semana entre Argentina e Italia.

Las dos empresas someterán su propuesta a la aprobación de las autoridades económicas de Argentina e Italia. De implementarse, ambas compartirán ingresos en la que es una de sus principales rutas dentro de sus respectivas redes pero para los pasajeros representará la posibilidad de una mayor oferta por una doble opción de elección de viaje y la posibilidad de combinar distintas alternativas.

Al existir interés conjunto en generar más ganancias, tanto Aerolíneas Argentinas como Alitalia potenciarán sus gestiones comerciales en impulsar la ruta entre las capitales argentina e italiana. Para los pasajeros fuera de Argentina e Italia, el acuerdo también representa beneficios por la mayor disponibilidad que se crea al momento de viajar en conexión.

Como es tradicional en este tipo de acuerdos, las dos líneas aéreas coordinarán sus itinerarios para ofrecer una experiencia homogénea a los clientes y tal como indican ambas firmas en el acuerdo “entregar por igual una experiencia de clase mundial entre Argentina e Italia”. Si bien el JBA está acotado a los países nacionales de las dos compañías, no se descarta en el futuro que esta asociación pueda ampliarse para incluir nuevos destinos de las redes de ambas firmas. Un punto interesante es que el JBA incluye compartir conocimiento y mejores prácticas.

Aerolíneas Argentinas y Alitalia buscan con el JBA reforzar su posición en el mercado entre Sudamérica y Europa, lo que se podría interpretar como una especie de preparación para el nuevo esquema de competencia de bloques que se avecina desde países vecinos como desde Europa, además de la expansión del segmento de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés) en rutas de larga distancia.

Los JBA entre Europa y Sudamérica, ya están presentes con la aprobación en Brasil de las asociación entre IAG y LATAM, misma que también se espera en Chile, y en las intenciones que Azul Linhas Aéreas y TAP tienen de establecer una alianza similar. Si bien Aerolíneas Argentinas y Alitalia no poseen competencia alguna en la ruta Roma – Buenos Aires (EZE), se infiere que su posición apunta a enfrentar a los bloques que están conformando sus competidoras.

Para los consumidores, la propuesta de JBA no debiera representar una reducción de la oferta, ya que contarán con alternativas para viajar a través de conexiones vía otros hubs de Europa, como Ámsterdam, Londres (LHR), Madrid, París (CDG), o Sao Paulo (GRU), desde Sudamérica. Además a partir de este año, LATAM ingresará al mercado de Roma con su nuevo vuelo gestionado desde el hub de Sao Paulo (GRU) accesible desde distintos puntos de Sudamérica, como Buenos Aires (EZE) o Santiago.

Los JBA son una nueva forma de consolidación de las líneas aéreas. Se ubican en un nivel inferior previo a las fusiones por ser contratos atípicos y al margen, en donde dos o más empresas se unen para realizar operaciones complementarias en sus negocios, crear uno nuevo o realizar acciones específicas comunes. En este proceso, las empresas participantes no comparten propiedad ya que cada una mantiene su independencia.

Alitalia B777-200ER front taxi out (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Para los usuarios, los JBA generan beneficios al contar con una mayor cantidad de rutas destinos y opciones de viaje, gozan un incremento en la conectividad con más puntos de conexión o pares de ciudades atendidos, más variedad y mejores precios, y un incremento en el nivel de servicios. Una de las ventajas es que el cliente tiene mayor capacidad de elección ya que cada aerolínea mantiene sus productos y servicios a los que puede acceder según su preferencia o disponibilidad.

Las líneas áreas que participan en este tipo de asociaciones consiguen mayor eficiencia al coordinar operaciones y servicios, mayores sinergias, cooperación e inversión conjunta, como por ejemplo, en términos de infraestructura aeroportuaria, acceso a más y mejores prácticas, además de una capacidad superior para alcanzar nuevos mercados sin realizar una inversión significativa que pueda poner en riesgo el negocio, favoreciendo la búsqueda de nuevas oportunidades.

A nivel de industria, el 80% de las líneas aéreas tiene al menos una asociación de estas características y aproximadamente, el 30% de las rutas de largo alcance están participadas por algún JBA en forma bilateral o multilateral. Alitalia tiene una amplia experiencia con los JBA y es una de las aerolíneas que más provecho ha sacado de estos, especialmente en su asociación con Air France – KLM y Delta para rutas del Atlántico Norte. En ese sentido, destaca que en la última década la cantidad de asientos internacionales ofrecidos bajo este esquema de cooperación ha crecido de 7,0% al 75,0%. Lo anterior, se interpreta como una muestra de la penetración de estos acuerdos en la industria y de su aceptación por parte de las autoridades económicas de los países más allá del tamaño de los mercados. 

jueves, 14 de diciembre de 2017

Delta destaca asociación con Aerolíneas Argentinas y GOL, mientras suma a WestJet en un nuevo JBA para ampliar su oferta en el continente

Por Ricardo J. Delpiano

Delta B767-300ER tail (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Sin duda, Delta es una de las compañías aéreas que más aprovecha los beneficios de la consolidación del transporte aéreo. A través de distintas alianzas, participaciones y acuerdos de joint business (JBA, por sus siglas en inglés), la compañía con base en Atlanta incrementa el número de pasajeros transportados, la oferta de conectividad para sus clientes y los de sus socios, en un complemento directo a sus propias operaciones.

América Latina es uno de los mercados donde más se ha manifestado la política de acuerdos de Delta. Primero con el JBA con Aeroméxico, luego con la participación y acuerdo comercial con GOL y la alianza con Aerolíneas Argentinas, las que le permiten cubrir una parte importante de la región, incluyendo los dos principales mercados (Brasil y México). La firma norteamericana celebra por estos días aniversarios de sus dos últimas asociaciones: seis años con GOL y dos años con Aerolíneas Argentinas, con las cuales han conseguido transportar más de un millón de pasajeros desde 2011 utilizando sólo mecanismos tradicionales de asociación como códigos compartidos, por ejemplo.

Según indica la propia Delta, más de un millón de personas se han visto beneficiadas por los acuerdos de código compartido con GOL al viajar entre Estados Unidos y Brasil, además de otros puntos en América Latina. El acuerdo que inicialmente empezó de forma unilateral hoy es una alianza recíproca que brinda conectividad en 321 destinos en 56 países, incluyendo el 99% de los ciudades en Estados Unidos y Brasil. La sociedad con su par brasilera le ha significado para Delta crecer en Sudamérica en 33 destinos (la mayoría dentro de Brasil), mientras que su contraparte acceder a 37 ciudades sólo en Norteamérica a través de cuatro hubs (Atlanta, Nueva York (JFK), Detroit y Orlando).

Más al sur, una experiencia positiva se vive en tierras trasandinas. Aprovechando el ingreso de Aerolíneas Argentinas a SkyTeam, Delta pareciera haber optado por Argentina como su plataforma de crecimiento en el cono sur; movida lógica considerando la fuerte posición de su competencia en países vecinos (American Airlines + LATAM). De acuerdo con cifras de la compañía estadounidense, 123.500 pasajeros viajan desde el cono sur americano hacia los Estados Unidos haciendo uso del código compartido, de los cuales 20.000 personas conecta hacia otros puntos más allá de los hubs.

En 2015, Aerolíneas Argentinas y Delta expandieron su acuerdo al incluir más ciudades en la región como Mendoza, Córdoba y Santiago de Chile. En el caso específico de la capital chilena, la cooperación ha permitido ampliar la posición de Delta de una manera indirecta pero a través de la cual multiplica los puntos de entrada a los Estados Unidos. Actualmente, ambas compañías cooperan ofreciendo tres puntos de entrada al país del Norte: Atlanta, Nueva York (JFK) y Miami.

Para Delta, las alianzas y distintos acuerdos comerciales están permitiendo ofrecer una experiencia homogénea y consistente de viaje para todos los clientes, además de cooperar en la generación de mejores prácticas a favor de una mayor eficiencia de la operación. Clave en este proceso es la ventaja obtenida de la membresía de SkyTeam, la que pertenecen tres de las cuatro socias (Aerolíneas Argentinas, Aeroméxico y Delta).

“Con Aerolíneas Argentinas, GOL y Aeroméxico, Delta es socia de los más grandes operadores domésticos en los tres principales economías de la región por PIB”, dice Santiago Elijovich, gerente general de Delta para los países sudamericanos de habla hispana. “El incremento de la cooperación de nuestras aerolíneas resulta en una franquicia regional ganadora que conecta las tres principales economías de la región brindando a los clientes distintas opciones en el mercado”.

En la escala de asociatividad del mundo de las líneas aéreas, la relación con Aeroméxico es la más avanzada por el JBA que tienen implementado. Si bien la compañía no ha anunciado la posibilidad de alcanzar alianzas similares con Aerolíneas Argentinas o GOL, no se descarta que ese sea parte del camino a seguir en los próximos años.

Por ahora, Delta señala que continuará con este tipo de políticas de cooperación para seguir mejorando la oferta de sus clientes en todo el continente americano. En ese sentido, recientemente ha anunciado una profundización de su alianza comercial con la canadiense WestJet con miras a establecer un JBA en rutas entre Estados Unidos y Canadá.

Las dos líneas aéreas han firmado un Memorándum de Entendimiento (MOU) para coordinar vuelos, abrir nuevos destinos, ofrecer conexiones y mejorar los programas de lealtad de los clientes, cuyos términos han sido entregado a las autoridades de los Estados Unidos y Canadá. El objetivo es conseguir en el corto plazo los mismos beneficios que ya se obtienen en los vuelos transfronterizos con México y en conjunto con el resto de sus socias, ampliar mediante servicios homogéneos en lo que ha conectividad se refiere.

“Con una cultura centrada en el cliente y en sus trabajadores, WestJet es el aliado perfecto para nosotros en el segmento Estados Unidos – Canadá”, dice Steve Sears, presidente de Negocio Internacional y vicepresidente ejecutivo de Ventas de Delta, quien destaca que los vuelos transfronterizos es el segundo mercado internacional de los Estados Unidos.

“Este acuerdo traerá beneficios en una oferta mejorada de productos”, comenta Ed Sims, vicepresidente ejecutivo Comercial de WestJet. Para el ejecutivo, una asociación mayor con Delta complementa la nueva etapa de expansión de la compañía que incluye la incursión en vuelos de larga distancia.

Desde hace 25 años, Delta viene trabajando en alianzas y JBA como una fórmula exitosa para crecer y construir un negocio global sostenible. Una política que comenzó en 1993 cuando Northwest y KLM se unieron para cooperar en vuelos trasatlánticos y más adelante, con las alianzas similares que Delta hizo con Air France y otras firmas europeas. Con algunos cambios y nuevas alianzas, hoy son ocho grandes alianzas las que conforman el portafolio internacional de la aerolínea de Atlanta en mercados como América Latina, Europa, Asia y Canadá, entre otros. 

sábado, 9 de diciembre de 2017

Aerolíneas Argentinas incorpora el primer Boeing 737 MAX 8 en América Latina y apuesta por unificar toda la flota de fuselaje angosto

Por Ricardo J. Delpiano

Aerolíneas Argentinas B737 MAX 8 (Edgardo Gimenez Mazó)
Foto: Edgardo Gimenez Mazó - Aviacionline
Remembrando épocas antiguas, de esas que la destacaron mundialmente, Aerolíneas Argentinas se convirtió por estos días en el primer operador en Latinoamérica del Boeing 737 MAX 8. Arribado al país a fines de noviembre y con varias operaciones comerciales realizadas, la aeronave fue presentada oficialmente el pasado 4 diciembre dando inicio a una etapa en el crecimiento de la empresa.

“Sumar un Boeing 737 MAX 8 a nuestra flota es una señal más del crecimiento que estamos planeando para nuestra compañía. Sentimos mucho orgullo y también mucha responsabilidad de seguir trabajando para incrementar la conectividad y ofrecer una mejor experiencia de viaje a nuestros a los pasajeros”, dice Mario Dell’ Acqua, presidente de Aerolíneas Argentinas.

La llegada de la nueva aeronave nace de una negociación exitosa con Boeing para modificar el pedido de 20 B737-800 realizado en octubre 2013. Como resultado, la orden queda conformada por nueve B737-800 y 11 B737 MAX 8 con la posibilidad de sumar otros tres aviones adicionales de este último modelo. De esta forma, la aerolínea de bandera argentina podría recibir hasta 14 B737 MAX 8 entre 2018 y 2022. De estos, cuatro aeronaves se incorporarán en los próximos meses.

En Aerolíneas Argentinas, el B737 MAX 8 estará destinado inicialmente a complementar las operaciones que realizan los modelos -800, especialmente en rutas internacionales de larga distancia como por ejemplo hacia/desde el Caribe. Esto incluye el plan de la compañía para potenciar la expansión de rutas desde el interior aprovechando los beneficios de combustible y menores costos que poseen estos aparatos en comparación con otros más antiguos y menos eficientes. En el mediano y largo plazo, el B737 MAX 8 debiera ser la aeronave para reemplazar todos los B737 actualmente en servicio.

Pero la llegada del MAX a la flota abre una nueva etapa en las operaciones de la empresa. La administración que encabeza Dell’ Acqua plantea unificar la flota de pasillo único en torno al B737-800 / MAX 8, lo que supone la salida de todos los Embraer ERj190 operados por Austral Líneas Aéreas. Según indica al diario “La Nación” (05/12/2017), la empresa ya cuenta con la autorización del Gobierno para realizar el cambio de flota. En este proceso, no está claro si el cambio de aeronave incluya posibles modificaciones en la situación de Austral como compañía dentro de Aerolíneas Argentinas.

La salida de los ERj190 responden a una estrategia de reducir los costos de Aerolíneas Argentinas para avanzar hacia una operación financiera más sostenible y en la medida de lo posible rentable. Un objetivo que no ha podido materializarse por los diversos actores, intereses y acciones que han intervenido e intervienen en la empresa más allá de que si pública o privada, además del estrecho vínculo que existe con las decisiones y procesos políticos del país. Según Dell’ Acqua, los aviones de fabricación brasilera poseen costos por asiento mayores para un mercado que no está preparado para estos aviones, en referencia a las rutas con menor demanda.

Sin los ERj190 todos los vuelos pasarían a ser operados por la familia B737 lo que supondrá un salto significativo en términos de capacidad que va desde los 96 asientos hasta los 170 o 180, respectivamente. Esto se complementa con la densificación que la empresa planea realizar a los actuales B737 para optimizar su capacidad y productividad. Con una mayor oferta, Aerolíneas Argentinas estará en mejores condiciones para realizar una mayor segmentación del avión y realizar acciones comerciales adecuadas para enfrentar el incremento de la competencia, especialmente desde el segmento de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés) tanto a nivel doméstico (flybondi, Norwegian Argentina) como internacional (Azul, flybondi, GOL, Norwegian, Sky y posiblemente en un futuro cercano también JetSMART).

La modernización de la flota permitirá a Aerolíneas Argentinas mejorar su competitividad en el mercado y ofrecer un servicio homogéneo en todas sus rutas dentro de la propuesta de línea aérea legacy que quiere seguir. También será clave para aprovechar oportunidades de mercado en rutas que parten desde Buenos Aires como desde las Provincias, como Córdoba donde la empresa está desarrollando un hub.

Aerolíneas Argentinas B737 MAX 8 interior (Edgardo Gimenez Mazó)
Foto: Edgardo Gimenez Mazó - Aviacionline
"El 737 MAX 8 es una adquisición importante para la flota de Aerolíneas. El MAX 8 contribuirá al crecimiento de la empresa y a incrementar participación de mercado, en un contexto de fuerte competencia en el segmento de aviones de fuselaje angosto”, expresa Ricardo Cavero, vicepresidente de América Latina, Boeing Commercial Airplanes. “Es un gran honor que Aerolíneas Argentinas sea la primera línea aérea de América Latina en operar el 737 MAX 8 y estamos seguros de que la eficiencia y confiabilidad de esta aeronave los ayudará a cumplir sus objetivos”.

Al 30 de noviembre, Aerolíneas Argentinas posee una flota conformada por 10 Airbus A330-200, cuatro A340-300, ocho B737-700, 31 B737-800, un B737 MAX 8 y 26 ERj190.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Aerolíneas Argentinas cede ante la competencia al cancelar ruta a Barcelona

Por Ricardo J. Delpiano

Aerolíneas Argentinas A330-200 EZE (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Por razones comerciales ligadas a la estrategia de rentabilidad y optimización de los recursos, Aerolíneas Argentinas dejará de volar entre Buenos Aires (EZE) y Barcelona a partir del 1 de febrero de 2018. El fin de esta ruta junto con los vuelos a Roma habían sido motivo de especulación en las semanas previas en medio de la negociación que los gremios aeronáuticos llevan a cabo con la empresa para el periodo 2018. Desde la empresa, sólo han confirmado el fin de los vuelos hacia la Ciudad Condal pero no ha entregado novedades respecto a la capital italiana cuyas operaciones se mantienen de acuerdo a lo programado.

Entre los factores que explican el retiro de Aerolíneas Argentinas de Barcelona están una debilidad de la ruta, asociada directamente al ingreso de nuevos operadores y la renovación de la flota, además del plan general de la empresa de avanzar hacia una operación más eficiente y en lo posible rentable.

Cuando inició vuelos a Barcelona, Aerolíneas Argentinas mantenía una cierta exclusividad en la ruta operando sin ningún tipo de competencia directa. Cualquier otra alternativa de viaje consideraba conexiones en Madrid, París (CDG) u otra capital europea. Sin embargo, en los últimos años se ha agregado nueva oferta, primero desde LATAM que comienza a ofrecer Barcelona desde su hub en Sao Paulo (GRU) y especialmente desde junio de este año, con el ingreso de Level con su propuesta de aerolínea de ultra bajo costo y tarifas bajas de largo alcance (ULCC, por sus siglas en inglés). Si bien Level comenzó ofreciendo un servicio específico, hoy ya dispone de cinco vuelos por semana igualando a la de Aerolíneas y para agosto de 2018, proyecta seis servicios semanales. A la llegada de ULCC de IAG, se agregaría próximamente la tentativa oferta de Norwegian que también planea volar a Buenos Aires (EZE) desde Barcelona. En febrero, Norwegian ingresará al mercado argentino con vuelos desde Londres (LGW).

El fin de la ruta también se asocia al proceso de renovación de flota, en especial con la desprogramación de la flota Airbus A340-300 y su reemplazo por los A330-200, de mayor eficiencia pero con una menor capacidad de carga de pago en comparación a los primeros, pese al uso de las versiones 242 toneladas (de MTOW). Si bien en un principio era dejar dos A340-300 para los vuelos de más larga distancia como Barcelona o Roma, pareciera que los planes han sido revisados para privilegiar una homogeneidad de flota. La ruta Buenos Aires (EZE) – Roma se opera actualmente con A330-200.

“En un contexto de crecimiento, tenemos que seguir trabajando con mucho más foco en ser competitivos y bajar costos. Venimos siguiendo el desempeño de todas las rutas de manera minuciosa y ésta es la ruta internacional con resultados más débiles, al no contar con una frecuencia diaria. Adicionalmente, los quites de colaboración agravaron la situación y contribuyeron a la decisión. Según el cronograma de vencimiento de los aviones que quedan fuera de servicio, decidimos cancelar la ruta a Barcelona y destinar los recursos existentes a garantizar la operación durante 2018 a las demás rutas internacionales  en las cuales somos competitivos”, dice al respecto Mario Dell’Acqua, presidente de Aerolíneas Argentinas, según indica Aviacionline.

Otras opiniones difieren en algo de esta posición, ya que el cambio de aeronave por una de menor capacidad de carga de pago obliga a penalizar el vuelo afectando el desempeño comercial de la ruta lo que incide en los resultados negativos.

Desde Aerolíneas Argentinas señalan que continuarán conectando Buenos Aires (EZE) con Barcelona a través de las siete frecuencias semanales que posee hacia Madrid desde donde podrán conectar con los socios de SkyTeam (Air Europa). Además, está la oferta adicional que los miembros de esta alianza ofrecen a través de sus respectivos hubs. El término de la ruta a Barcelona tiene también implicancias más allá de Argentina, ya que por años los vuelos de la empresa argentina hacia esta ciudad han sido utilizados por pasajeros desde otros países del cono sur como Uruguay o Chile.

Aerolíneas quiere avanzar hacia una optimización de su red privilegiando aquellas rutas en las que son más competitivos. La salida de aviones de la ruta a Barcelona permitirá mejorar la oferta hacia otros destinos más rentables dentro del rango de los A330-200. Buscando dar un mejor uso de la flota, la línea aérea de bandera trasandina también estudia retirar algunos servicios realizados con equipos de fuselaje ancho de rutas al Caribe para reemplazarlos con los nuevos Boeing 737 MAX 8 y otros de la versión -800 desde el interior de Argentina.

En el transcurso de 2018, Aerolíneas Argentinas espera definir la futura flota de fuselaje ancho. Si bien no hay modelos de aeronaves definidas, alternativas como el A330-900, A350-900 o B787 Dreamliner podrían estar considerados y cuyas características, podrían permitir que en el futuro rutas como Barcelona u otras se recuperen. 

viernes, 24 de noviembre de 2017

Aerolíneas Argentinas apuesta por una mayor segmentación de pasajeros e incremento de eficiencias para competir

Por Ricardo J. Delpiano

Aerolíneas Argentinas B737-800 (Gaston Doval)
Foto: Gastón Doval
Con una base de meses de crecimiento récord como consecuencia del incremento de la oferta en frecuencias y capacidad, Aerolíneas Argentinas busca intensificar sus acciones operacionales y comerciales. El objetivo es prepararse para el incremento de competencia que se espera para los próximos meses con la llegada de nuevos competidores a Argentina, especialmente desde el segmento de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés).

En el marco del Foro de Líderes de la Asociación Latinoamericana y el Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), Diego García, gerente comercial de Aerolíneas Argentinas, comenta que la llegada de las LCC al mercado no es un fenómeno nuevo y tal como ocurre en otros mercados, obliga a adaptarse para seguir compitiendo. Para atender este fenómeno, como empresa pretenden avanzar en una mayor segmentación de los pasajeros de manera tal de ofrecer un producto más adecuado para cada viajero sin alterar el enfoque de la compañía.

“Vemos como un gran desafío para Aerolíneas pero también como una oportunidad. Tenemos un plan para competir con este nuevo tipo de mercado y consiste en segmentar más para atraer a un nuevo colectivo (de pasajeros) a viajar en avión. Somos (Argentina) uno de los países de la región con los niveles per cápita más bajos. Si bien no es el menor estamos en la mitad de lo que tiene Chile y un poco menos que en Colombia. Para salir de esa realidad, la única manera es traer un nuevo segmento de viajero”, puntualiza.

Descartando la posibilidad de transitar a modelos LCC, la estrategia a seguir es similar a la realizada por compañías aéreas en los Estados Unidos como American Airlines o United, que sin dejar de ser aerolíneas legacy han conseguido competir ofreciendo una variada segmentación de precios y servicios. “Ya hemos empezado con esas estrategias, junto al Ministerio de Turismo lanzamos un plan para jubilados, con un 30% de reducción de la tarifa para volar en aquellos momentos donde tenemos capacidad ociosa. Fue el segmento que más creció en Aerolíneas Argentinas”, expone como ejemplo.

Además de atraer a nuevos pasajeros, Aerolíneas Argentinas busca crecer a través del fortalecimiento de la red. En los últimos 22 meses, se han lanzado 38 nuevas rutas que por el momento han tenido como foco la conectividad interna con crecimientos de alrededor del 50,0% especialmente con los “vuelos inter-tramos”. En 2017, se lanzaron 21 nuevos servicios y para 2018, la gestión se ha propuesto crecer un 7,0% más.

En el crecimiento de la red toma relevancia la construcción de los hubs como el de Córdoba y próximamente en Buenos Aires (EZE), que tras el fin de los vuelos internacionales de Aeroparque (previstos para abril 2018), espera un mayor crecimiento por la transferencia de operaciones. El hub de Ezeiza ayudará a Aerolíneas Argentinas a recuperar parte de la conectividad perdida en viajes internacionales, especialmente entre los vuelos dentro de la región y los de larga distancia. Así, un pasajero podrá volver viajar en conexión internacional con la firma argentina sin cambiar de aeropuerto en la capital federal. En el caso chileno, el fortalecimiento de los hubs y las mayores eficiencias conseguidas se ha manifestado en un aumento del 40% de la oferta de asientos.

Dejando atrás controversias pasadas y a pesar de ser una empresa pública, hoy Aerolíneas Argentinas compite de igual a igual con el resto de las compañías aéreas. Criterios comerciales y operacionales buscan dar un nuevo impulso a la aerolínea de bandera del país trasandino. Los resultados comienzan a manifestarse: mayores eficiencias han generado crecimientos récords en el flujo de pasajeros, mejoras en la puntualidad e incremento de los ingresos. En septiembre, por ejemplo, transportó a 1.120.000 pasajeros un 18% que el mismo mes del año anterior, vendió un 6,3% más que en 2016 y 9,6% más que 2016, con una red 23% superior. Como resultado, Aerolíneas Argentinas recibirá menos subsidios estatales en comparación a años anteriores. Serán menos de US$90 millones para 2018 en comparación con los US$170 millones recibidos en 2017 y los US$340 millones de 2016.

“Venimos trabajando arduamente en toda la compañía en el ahorro de costos y en la generación de eficiencia”, dice García al puntualizar que el plan de Aerolíneas Argentinas se sustenta en cuatro ejes: la renovación de flota, la conectividad, focalización en el pasajero y la transparencia en la gestión, todo para generar crecimientos.

En materia de flota, está renegociando las tasas de interés dentro del marco establecido en los contratos firmados, además de revisar la situación futura de los Embraer ERj190. Durante los últimos meses, la empresa se ha beneficiado de la incorporación de más B737-800 los que con menores costos en comparación con los -700, se pueden transportar más pasajeros, carga y obtener mayores ingresos.

Aerolíneas Argentinas pretende seguir optimizando el uso de estos aviones en vuelos domésticos e internacionales, incluyendo tramos desde Buenos Aires (EZE) y el interior hacia el Caribe. Además, está estudiando densificar las configuraciones actuales para mejorar los rendimientos operacionales. Este proceso comenzará a manifestarse con aún con más fuerza cuando en los próximos días se incorpore el primer B737 MAX 8 al servicio. Para 2018, la compañía espera definir los aviones que conformarán la futura flota de fuselaje ancho.

Respecto a la conectividad, el lanzamiento de 38 nuevas rutas en los últimos meses son un reflejo del compromiso asumido por la empresa para mejorar la conectividad de Argentina tal como propone el plan de gobierno del Presidente Mauricio Macri. Según García, el crecimiento de la red brinda al pasajero una operación robusta que reafirma el foco en el pasajero como eje de la gestión.

Para 2017, señala que Aerolíneas Argentinas terminará transportando 13,3 millones de pasajeros con una puntualidad de 84,0% y una ocupación de 80,5%. “Somos una pieza fundamental en el plan de Gobierno de duplicar la cantidad de pasajeros en cabotaje. Hemos crecido un 23,0% en los últimos meses y nuestro plan es de llegar al 2019 con un 50% más de pasajeros”. 

viernes, 13 de octubre de 2017

Aerolíneas Argentinas oficializa su retiro definitivo de Venezuela y pone fin a la conectividad Buenos Aires - Caracas

Por Ricardo J. Delpiano

Aerolíneas Argentinas A330-200 (Airbus)
Foto: Airbus
Tras comenzar en agosto con una suspensión semanal de carácter temporal de su única frecuencia semanal, Aerolíneas Argentinas decidió terminar definitivamente sus vuelos entre Buenos Aires (EZE) y Caracas. De esta manera, la compañía estatal argentina se convierte en la compañía número 11 que se retira del merado venezolano en medio de la agudización de la crisis aérea como consecuencia de la situación política, económica y social por la que atraviesa el país.

Aerolíneas Argentinas informó de su decisión el pasado 06 de octubre argumentando que “por razones operativas” desprograma su vuelo a Venezuela. Para los pasajeros afectados, procedió a la devolución del total del dinero del ticket, cambio de ruta a Bogotá sin cobro de la diferencia, penalidad, cargo adicional (pasajero sólo tiene a su cargo el tramo Bogotá – Caracas) o un cambio de ruta a otro destino abonando la diferencia tarifaria correspondiente.

El último vuelo de Aerolíneas Argentinas a Caracas fue el 28 de julio saliendo desde Buenos Aires (EZE) y regresando el día 29 desde la capital venezolana. Coincidiendo con los retiros de Avianca, United y Delta, más las suspensiones específicas de Air France e Iberia, la firma estatal procedió a cancelar sus vuelos semana tras semana hecho evitando cualquier conflicto político entre la línea aérea y las autoridades venezolanas. Hasta ese entonces, operaba sus vuelos entre Buenos Aires (EZE) y Caracas con equipos Airbus A330-200, incorporando en el último tiempo una escala en Bogotá para cambio y pernocte de la tripulación. En agosto, había señalado que no estaría vendiendo pasajes por razones de seguridad.

La salida de Aerolíneas Argentinas del mercado venezolano también se puede comprender como una muestra de los cambios políticos que se han dado en Argentina, especialmente con el advenimiento del nuevo gobierno y la administración de la línea aérea. Durante la “época K”, la gestión de Mauricio Recalde apostó fuerte por Caracas como destino, siendo una de las pocas compañías que incrementaba capacidad mientras otras realizaban reducciones.

Como parte de los ajustes de la red que genera el término de los vuelos a Caracas, Aerolíneas Argentinas potenciará su operación en Bogotá con la incorporación de una frecuencia adicional a partir del 9 de diciembre, ofreciendo cinco vuelos semanales en ambos sentidos.

El término de los vuelos de Aerolíneas Argentinas a Caracas tiene consecuencias inmediatas en lo que respecta a la conectividad, ya que se suspenden indefinidamente los enlaces aéreos entre Argentina y Venezuela. Como resultado, el país sudamericano agudiza su aislamiento como consecuencia directa del retiro de operadores, la reducción de capacidad y alza de tarifas. La situación también trae consecuencias en Chile, ya que la operación que venía realizando era una alternativa adicional para los viajeros.

Además de la compañía trasandina, Conviasa operaba hasta el mes de mayo del presente año vuelos entre Caracas y Buenos Aires (EZE) utilizando un Boeing 747-400 alquilado en régimen ACMI a Wamos Air. En dicho, mes la firma española anuló el contrato por el incumplimiento de pagos por parte de Caracas, forzando a la línea estatal venezolana a eliminar sus vuelos a Argentina y España (Madrid).

En 2014, las líneas aéreas que operaban en Venezuela iniciaron un retiro gradual de ese país, primero como medida por el no pago de los dineros adeudados producto de las ventas en ese país al tipo de cambio correspondiente y posteriormente, por el agravamiento del contexto político, la falta de seguridad tanto para el personal como para las propias operaciones debido a los problemas de infraestructura y de aprovisionamiento en los aeropuertos, además del deterioro del servicio.

En los últimos tres años, sólo dos compañías aéreas han ingresado al mercado venezolano: Turkish Airlines y Latin American Wings (LAW). Como resultado de la reducción de la oferta, ciudades como Bogotá, Panamá, Miami y Lima, en menor medida, se han convertido en los principales puntos de conexión para volar hacia/desde Caracas como a otras ciudades venezolanas.

lunes, 17 de julio de 2017

Aerolíneas Argentinas amplía presencia en Chile al anunciar la ruta Córdoba – Santiago

Por Ricardo J. Delpiano

Austral ERj190 LV-CEU (RD)
Foto: Ricardo J. Delpiano
Haciéndose partícipe del incremento de conectividad que Argentina y Chile están registrando desde el último año, Aerolíneas Argentinas comenzará a volar desde septiembre en la ruta Córdoba – Santiago, su segunda ruta internacional entre ambos países. La operación será realizada por Austral Líneas Aéreas y se sumará a los servicios ofrecidos por LATAM y Sky.

Las operaciones serán realizadas con equipos Embraer ERj190 con capacidad para 96 pasajeros en dos clases de servicios (Club Economy y Economy). Con una frecuencia de tres vuelos semanales operando los martes, jueves y domingo, la capacidad disponibles será de 576 asientos. Actualmente, LATAM ofrece en esa ruta 13 frecuencias semanales con una capacidad de alrededor 5.000 asientos mientras que Sky dispone cinco vuelos por semana con una oferta de 1.560 plazas.

El objetivo de Aerolíneas es competir con la nueva oferta aérea de su país en un marco de igualdad de condiciones con el resto de los operadores. En esta ocasión, buscará capturar parte del mercado y consolidarse en la ruta potenciando una creciente oferta de conexiones que en los últimos meses ha continuado desarrollando con nuevas rutas entre las Provincias.

De acuerdo con los itinerarios publicados, los vuelos salen desde la ciudad argentina a las 12:05 horas y llegan a Santiago a las 13:35 horas. De regreso, las salidas están programadas a las 14:20 para aterrizar a las 15:50 horas en Córdoba permitiendo conectar con los vuelos a Jujuy, Salta, Tucumán, Resistencia e Iguazú. Las conexiones contribuirán acercar varias Provincias argentinas al turista chileno, de la misma manera que los viajeros argentinas contarán con una nueva alternativa en sus traslados hacia la capital chilena.

“La apuesta es muy fuerte. Le vamos a ofrecer a los chilenos llegar a un aeropuerto, disfrutar de este destino y poder extender su estadía a otras 14 ciudades. Las otras no tienen esa propuesta”, dice Diego García, gerente Comercial de Aerolíneas Argentinas, según cita diario La Nación (12/07/2017).

La nueva ruta de Aerolíneas Argentinas y Austral fue presentada en el marco de la visita que el Presidente Mauricio Macri hizo a la ciudad de Córdoba, oportunidad en la que el Gobernador Juan Schiaretti expresó que su Provincia ofrecerá condiciones especiales a las líneas aéreas que operen y coloquen sus bases. El esquema es brindar subsidios para la contratación de personas y rebajas tributarias en condiciones igualitarias para todos los operadores sean privados o estatales.

Durante la temporada de invierno, Aerolíneas Argentinas cuenta con una oferta especial que se manifiesta en un aumento de conexiones en Córdoba de 147 a 154 frecuencias por semana. Se trata de una acción que refuerza su operación ante los anuncios de llegada de nuevos operadores como Avianca Argentina, Flybondi y Norwegian, las que anuncian bases en la ciudad.

En los últimos seis meses, Aerolíneas Argentinas ha registrado un crecimiento significativo que se manifiesta en el progreso de sus estadísticas operacionales, aumentos de pasajeros transportados y de ventas. Uno de los logros más destacados es la importante mejora registrada en la puntualidad con un 87% de vuelos a tiempo en comparación con las cifras de 85% de 2016 y de 78% de 2015. Según las estadísticas de la compañía, las ventas para el primer semestre llegaron a 3,74 millones de tickets, lo que representa un incremento de 17% por encima del mismo período en 2016 y 22% frente a 2015. 

Durante el mismo periodo, la empresa estatal argentina ha experimentando un fuerte crecimiento en Chile como resultado del cambio de material de vuelo y aumento de las frecuencias, al mudar la operación de Austral a Aerolíneas Argentinas realizadas todas con aviones Boeing 737-800. Actualmente, opera entre Buenos Aires y Santiago con seis vuelos por día, cinco desde/hacia Aeroparque y uno a Ezeiza. 

El ministro de Transportes de la Nación, Guillermo Dietrich, ha señalado que el crecimiento de Aerolíneas es el gran pilar de la “revolución de los aviones”, que tiene como objetivo duplicar la cantidad de personas que vuelan en Argentina. “Aerolíneas está creciendo como nunca antes, implementando nuevas rutas con una visión federal, mayores frecuencias, mejores servicios a bordo, y manteniendo el liderazgo en puntualidad, fundamental en la elección de los pasajeros”.

martes, 20 de diciembre de 2016

Aerolíneas Argentinas renegocia pedido de aviones para incorporar “en forma inmediata” nuevos B737 MAX 8

Por Ricardo J. Delpiano

Aerolíneas Argentinas B737 MAX 8 (Boeing)
Foto: Boeing
Tras seis meses de renegociaciones, Aerolíneas Argentinas ha conseguido un favorable acuerdo con Boeing Commercial Aircraft y General Electric para incorporar en forma inmediata los nuevos B737 MAX 8 a partir del año 2017.

El acuerdo se consigue al modificarse la orden por 20 B737-800 realizada en octubre de 2013 bajo la administración anterior, y que están siendo entregados a partir de este año, con tres unidades entregadas (dos en servicio comercial). Por consiguiente, la orden queda conformada en nueve B737-800 y 11 B737 MAX 8 con opción a cambiar otros tres aparatos de la actual versión por un número igual de la nueva. De esta forma, Aerolíneas Argentinas podría recibir hasta 14 B737 MAX 8 en el periodo comprendido entre 2017 y 2022.

En su publicación del 19 de diciembre, el diario “La Nación” indica que se renegoció la deuda contraída con una tasa fija de 5,22% más una variable de 1,26% para un total de 6,50% que califican como “buena”.

El B737 MAX 8 tiene previsto debutar en el mercado durante el año 2017 por lo que la firma argentina se convertiría no sólo en la primera línea aérea de América Latina en operar este avión sino que también una de las primeras a nivel mundial. Hasta antes del cambio del pedido, Copa Airlines sería el primer operador en la región de este modelo a partir del año 2018. A nivel mundial, la estadounidense Southwest será la encargada de estrenar el nuevo modelo.

Conseguir la incorporación de una nueva generación de aviones es un logro más que destacable para una compañía que hasta hace pocos años se encontraba al borde de la quiebra y que hoy, consigue dar pasos significativos en la introducción de herramientas que permitan continuar avanzando hacia una operación más eficiente.

Son varios factores los que han favorecido alcanzar este acuerdo: un primer acuerdo con Boeing como antesala, una posición más favorable de la compañía con un marco realista de pagos y la necesidad del fabricante de incrementar las ventas a nivel global y regional, que  en cierta forma “la obliga” a generar condiciones para asegurarlas frente a la competencia.

“Este paso que damos con Aerolíneas nos permite seguir consolidando la relación con uno de nuestros clientes más estratégicos en la región y habilitar a la aerolínea de bandera a ser la primera línea aérea en América Latina en incorporar el modelo MAX, una aeronave mucho más moderna y eficiente”, indica Van Rex Gallard, vicepresidente de Ventas para América Latina, el Caribe y África de Boeing Commercial Airplanes.

La administración actual de Aerolíneas Argentinas ha señalado que la incorporación de los primeros B737 MAX 8 a partir de fines de 2017, generará ahorros importantes que debieran ir permitiendo reducir los aportes que la empresa recibe desde el Estado en términos de subsidios.

“Luego de haber estado renegociando este contrato durante los últimos 6 meses, este acuerdo nos permite continuar con la incorporación de aeronaves para cumplir el Plan Estratégico de hacer del Grupo Aerolíneas una empresa sustentable, sin déficit, al tiempo que nos da un marco más realista de pagos en momentos en los cuales debemos ser extremadamente responsables en el uso del dinero,” afirma Pablo Miedziak, director del área financiera del Grupo Aerolíneas a quien se le atribuye la renegociación del acuerdo.

Además de generar ahorros, la nueva generación de aeronaves que se incorporará a la flota ayudará para organizar de mejor manera la red doméstica y sudamericana de la compañía trasandina, estandarizando prácticamente la operación en un solo modelo de avión.

Por sus características, entre las que destacan una mayor autonomía y ahorros en combustible de hasta 14%, el B737 MAX 8 podrá atender todo tipo de rutas dentro de la región tanto desde Buenos Aires como de cualquier punto de Argentina. Esto permitirá que rutas como Bogotá, que por la ubicación de su aeropuerto es operada por aviones de fuselaje ancho, pueda ser operada de manera más eficiente y redestinar el equipo actual (Airbus A330-200) a tramos de larga distancia, incrementando frecuencias en las rutas actuales o lanzando otras nuevas.

Los futuros B737 MAX 8 será de 170 asientos distribuidos en dos clases: ocho en Club Economy y 162 en Economy, es decir, la misma configuración de los actuales B737-800. De esta manera, Aerolíneas Argentinas tendrá una flota estandarizada tanto en modelos de aeronaves como en capacidad y producto, lo que se traducirá en una oferta homogénea hacia el pasajero que podrá ser fácilmente manejada en caso de contingencias como cuando un B737 MAX 8 deba ser reemplazado por la versión -800 o viceversa.

Actualmente, Aerolíneas Argentinas posee una flota conformada por 15 B737-700, 25 B737-800, ocho A330-200 y seis A340-300, además de los 26 Embraer ERj190 que operan para Austral. Con el fin de continuar la modernización de la flota, la compañía no descarta incorporar nuevas unidades de A330 para ir renovando los A340 o bien estudiar nuevas versiones de aviones de fuselajes ancho.